La demora en la atención sanitaria en Aragón es inferior a la media española
Al concluir el pasado año, el porcentaje de pacientes con esperas superiores a los seis meses era del 8,5 por ciento en el Sistema Nacional de Salud, mientras que en Aragón era del 3,1 por ciento; es decir, un 5,4 por ciento inferior. Un dato que, según el director general de Planificación y Aseguramiento del Departamento de Salud y Consumo, Manuel García Encabo, debe tenerse muy en cuenta, pues nuestra comunidad 'es una de las que registra más demanda en los servicios públicos sanitarios al disponer del mayor número de camas de agudos y ser la segunda en el número de médicos especialistas por habitante'.
En el conjunto de los procesos analizados por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud el tiempo medio de demora es en Aragón 14 días menor respecto a la media del Sistema Nacional de Salud. Así, las demoras son inferiores al 14 por ciento para el conjunto de las intervenciones, quedando por debajo de los 29 días en cataratas, de 41 en prótesis de cadera, de 32 en artroscopias terapéuticas, de 31 en hipertrofia de próstata y de 32 para las de varices.
Manuel García Encabo, que ha comparecido a petición del Departamento de Salud y Consumo ante al Comisión de Sanidad de las Cortes de Aragón, ha comentado que aun a pesar del aumento del 2 por ciento de la demanda asistencial en 2005, 'consecuencia del crecimiento de la población con derecho a asistencia sanitaria', las esperas se mantuvieron en valores similares a los de 2004 en la totalidad de técnicas, procedimientos y consultas.
El mantenimiento de los indicadores se debió al aumento de la actividad. Así, aunque los ingresos en los centros hospitalarios aumentaron el 2 por ciento, la estancia media se redujo el 0,7 por ciento, las intervenciones quirúrgicas crecieron un 3,3 por ciento y en el mismo porcentaje las correspondientes a la Cirugía Mayor Ambulatoria. El rendimiento quirúrgico fue, en conjunto, un 7,7 por ciento mayor que en 2004.
Manuel García Encabo ha informado que se hicieron 1.388 intervenciones más que en 2004 a pacientes incluidos en el Registro de Intervenciones Quirúrgicas Programadas, por lo que la demora media para el conjunto de esos procesos fue de 73 días, similar a la de 2004. Destacaron los incrementos de la actividad en Cirugía Plástica (38,2 por ciento), Cirugía Torácica (22 por ciento), Cirugía Vascular (14 por ciento), Urología (9 por ciento) y Oftalmología (7 por ciento). A finales de 2005 los pacientes con una espera superior a 6 meses eran 498; es decir, únicamente el 3,4 por ciento de todos los pacientes incluidos en el Registro de Intervenciones Quirúrgicas Programadas.
Las especialidades con menor demora eran Cirugía Torácica (34 días), Urología (52), Ginecología (62), Dermatología (71), Cirugía General (72) y Oftalmología (73).Las especialidades con mayores demoras, aunque siempre inferiores a 120 días, fueron Neurocirugía (120), Cirugía Maxilofacial (112) y Traumatología (106).
En las patologías con más repercusión en la calidad de vida de los pacientes, como cataratas, hernia inguinal, hipertrofia de próstata y amigdalitis, había una demora media de 2 meses, y de 3 meses para las gonartrosis, artroscopias terapéuticas, prótesis de cadera y varices.
En Atención Especializada el número de primeras consultas creció en 10.000 (el 1 por ciento) y el de pacientes pendientes de acudir a éstas se redujo el 10 por ciento con relación a las cifras de 2004 en esas mismas fechas. La demora prospectiva media para el conjunto de las consultas fue de 34 días, valor similar también al obtenido en 2004.
El tiempo de demora prospectiva era menor a los 30 días en Endocrinología, Neumología, Cirugía General, Urología, Otorrinolaringología, Ginecología y Cirugía Maxilofacial; inferior a 60 días en Cardiología, Dermatología, Digestivo, Neurología, Reumatología, Traumatología y Oftalmología; y estaba por debajo de 90 días en Neurocirugía y Cirugía Vascular.
Los pacientes pendientes de ser atendidos en consulta al final del año 2005 representaban el 2,4 por ciento de las consultas realizadas, reduciéndose el número de los pacientes con demora superior a 60 días en un 18,7 por ciento, el mejor resultado desde las transferencias de la asistencia sanitaria y notablemente mejor al de ejercicios previos a la transferencia.
En las pruebas diagnósticas se igualó la actividad de 2004. Así, se hicieron 28 millones de determinaciones analíticas, 800.000 estudios radiológicos, 65.900 TAC (un 1,3 por ciento más que en 2004) y 12.600 resonancias magnéticas (+ 5,7 por ciento). Al concluir 2005 la demora prospectiva era inferior a una semana para la radiología convencional de todo tipo, broncoscopias y ergometrías cardiacas; menor al mes para estudios digestivos y genitourinarios con contraste, colonoscopias, ecocardiogramas, gammagrafía, gastroscopias, litotricia renal y hemodinámica diagnóstica; por debajo de dos meses para ecografías convencionales programadas, mamografías programadas para diagnóstico no urgente y TAC, y era inferior a tres meses para las pruebas de resonancia magnética.
El director general de Planificación ha indicado que el aumento de la actividad ha permitido al Departamento de Salud y Consumo disminuir la inversión en el concierto de intervenciones quirúrgicas con centros privados. El gasto real de este apartado en el ejercicio 2005 fue de 5.767.000 euros, un 25 por ciento menor que en 2004. Pero, no obstante, a pesar de la contención del gasto, el número de procesos concertados aumentó un 11 por ciento porque en los centros del Servicio Aragonés de Salud la actividad se orientó hacia procesos más complejos y con mayor repercusión en la calidad de vida de los pacientes.