|
En la actualidad se producen unos 75 millones de barriles por día. Algunos analistas conservadores (léase pesimistas) dicen que la producción global de petróleo de todas las fuentes posibles llegará a su punto máximo alrededor del año 2015, con unos 90 millones de barriles, lo que permitirá un modesto aumento en el consumo. En el estimativo de Campbell y Laherre, esa producción de 90 millones de barriles podrá mantenerse por unos 30 años, por lo que cambios drásticos deberán hacerse antes del 2030. Y deben ser drásticos: para empezar, el 90% del transporte mundial depende del petróleo. La mayoría de las comodidades químicas y plásticas de la vida -como mobiliario, productos farmacéuticos y comunicaciones- también dependen del petróleo, algo de lo que pocas veces nos damos cuenta. Los que son realmente pesimistas quieren que dejemos de usar el petróleo para transporte de inmediato, y utilizarlo para propósitos en los que sea irremplazable.
En mayo de 2003, la Asociación para el Estudio del Petróleo y Gas (ASPO, por sus siglas en inglés), fundada por Colin Campbell, realizó un taller en París sobre la disminución del petróleo. Uno de los conferenciantes fue el banquero inversionista Matthew Simmons, ex consejero de George W. Bush, a quien se citó diciendo lo siguiente: "Cualquier análisis serio muestra evidencia sólida de que los países que no sean de la ex Unión Soviética o de la OPEP, ya llegaron a su máximo de producción petrolífera y probablemente está disminuyendo". "Yo creo que nunca se podrá predecir con certeza cuándo se llega a máximo de producción, sólo cuando ya haya ocurrido. Pero va a suceder. Y mi análisis es que ese punto máximo está cerca, a sólo unos años". Y agregó: "Si estoy en lo correcto, las consecuencias serán devastadoras. Si las reservas de petróleo del mundo llegan a su punto máximo, los principales temas y problemas de la agenda mundial empezarán a lucir de manera muy diferente...". "No hay realmente una buena solución energética que nos ayude a darnos más tiempo... La única alternativa ahora es reducir nuestras economías", puntualizó. Planear paga ASPO indica que la fecha clave no será cuando el petróleo se acabe, sino cuando la producción llegue a su punto máximo, lo que significará que las reservas empezarán a declinar. Y en la organización creen que ese punto cúlmine llegará en el 2010. El momento de hacer cambios fundamentales está acercándose. E incluso si el petróleo está ahí, lo mejor sería dejarlo tranquilo. En la actualidad, muchos científicos dicen que, para mediados de este siglo, debemos reducir en al menos un 60% las emisiones de gases que producen el efecto invernadero, para tratar de evitar el cambio climático. Eso significa usar menos combustible que en la actualidad y no buscar más. Existen otras formas de energía y muchas están disminuyendo en sus precios. Pronto competirán con el petróleo al menos en costos, sino en conveniencia. Entonces, existen muchas razones para planear cómo será un mundo sin petróleo. ¿Será devastador? Nuestros antepasados vivieron en un mundo sin petróleo. Nosotros tendremos que hacer lo mismo Incluso, puede llegar a ser algo mejor que lo que tenemos.
|