BUSCAR EN EL CANAL


Cultura

Confundiendo historias
Gianni Rodari

Estilo: Cuento
Páginas: 36
Editorial: Kalandraka Ediciones
ISBN: 8493375934


COMPRAR 14,50 €


Otros libros de la semana
· Cuestión de dignidad
· Diccionario de terrorismo
· Destino: La morgue
· La fortaleza de la soledad



"Érase una vez un lobito bueno al que maltrataban todos los corderos. Había también un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado. Todas estas cosas había una vez cuando yo soñaba un mundo al revés". Este maravilloso cuento-poema es de José Agustín Goytisolo, al que Paco Ibáñez puso música. Mucho peor es lo que le pasa a la Caperucita de Confundiendo historias.
Charles Perrault escribió Caperucita Roja en 1697. La historia, bien conocida, es fracamente terrible. Si la moraleja ya deja bien claro que las niñas bonitas no deben atender los requiebros, galanterías y adulaciones masculinas porque tras ellas puede encontrarse el lobo malvado, los más zalameros son los más fieros, el cuento en sí es de una gran crueldad. El lobo no sólo se conforma con comerse a la abuelita sino que, tras una serie de preguntas engañosas que llevarán hasta la muerte a Caperucita, "abuelita, qué dientes más grandes tienes", se come también a la linda protagonista del cuento. De lo que puede deducirse que el criminal siempre gana.

Perrault ya nos tiene acostumbrados a ésta su visión del mundo. En El gato con botas, el minino engaña, estafa, amenaza y roba para que tanto su mísero amo como él mismo consigan una inmensa fortuna. De lo que puede deducirse que el delito trae buena cuenta...corriente.

Confundiendo historias tergiversa el cuento una y otra vez, lo que en primera instancia parece razonable, pues el clásico es terrible para nuestros días, más acostumbrados a entender la ferocidad, la saña y la impiedad en los informativos de televisión. Y así, confundiendo, se desarticularía la brutalidad del lobo. Por otra parte, la linda y dulce Caperucita tiene aquí una mala uva de cuidado, tanto confundirse con el color de su caperuza.

Para deconstruir aún más el clásico de Perrault, la abuelita del cuento resulta en este caso el abuelito quien, voluntariamente, no cabe duda, una y otra vez enreda (y confunde) la historia desde todos los ángulos, sin respetar a nadie: el abuelito la lía con los animales del cuento, con el contenido de la cestita e incluso con el lobo. Lo mejor es el final, por lo tanto no voy a desvelarlo. Ahora bien, este cuento deberían aprendérselo al pie de la letra los padres. No digamos los abuelos. En verdad, ¿así están las cosas? Yo debo vivir en otro mundo...al revés.



Te gustará si te gusta:
· Julieta en sueños
· Cuentos de Perrault


Recomendado para almas cándidas.
La clave: ¡Qué será de los niños el día de mañana que es hoy!
Lo mejor: Este cuento de Caperucita es tan terrible como el de Perrault.
Lo peor: El abuelo.
Lola Canales

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO