"Aprenda a decir NO y gane autoestima siendo asertivo",
reza la portada de este nuevo título de Riso, un libro de superación
en el que el autor nos acerca al "apasionante mundo de la asertividad
y el respeto por uno mismo". Asertivo, según el Diccionario
de uso del español de doña María Moliner, se
aplica "a la expresión con que se dice algo exponiendo
simplemente que es o no es, o que ocurre o no ocurre la cosa de que
se trata, pero sin condicionarla o matizar afectivamente la expresión;
son las expresiones que se construyen con el modo indicativo del verbo".
Y mi pregunto yo inquieta, ¿está claro el asunto? Y
para más inri, la palabra asertividad no figura en el diccionario
de la RAE.
Aunque la palabra asertividad no existe en castellano hay que ver
la cantidad de veces que aparece en este libro donde el autor "nos
lleva de la mano de la psicología, en un lenguaje sencillo
pero a la vez profundo, a comprender por qué a veces doblegamos
nuestro espíritu, aunque tengamos la opción de no hacerlo".
La primera parte de Cuestión de dignidad se titula Entendiendo
la asertividad y en él se nos desvela qué significa
ser asertivo: "Ni sumisión ni agresión: asertividad".
Riso nos anima a elegir la opción de la asertividad, una especie
de camino del medio que ya descubrieron Buda y Aristóteles,
entre otros, todo ello adobado con ejemplos como el de Mauricio, psicólogo
clínico, que tiene serios problemas con el manejo de sus pacientes.
¡Menudo marketing para el tal Mauricio!
También está Marta, víctima de una suegra
entrometida durante más de cuatro años; Marta requiere
ayuda profesional (esperemos que no se la pida a Mauricio) y luego,
tras recibir ayuda, actuó asertivamente, que es la clave
del asunto. En otro apartado se nos alerta que la asertividad debe
calibrarse: "Muchas de las personas que intentan pasar de la
sumisión a la aserividad se pasan de revoluciones y caen
en la agresividad...". Proceloso mundo éste de la asertividad
que empieza a ponerme de los nervios.
Toda la primera parte circula en torno a la palabra maldita, innombrable,
que ya no voy a decir más. La segunda se refiere a cuando
el deber llama: la culpa anticipada y el miedo a herir a los demás,
donde hay que elegir entre ser egoísta e incapaz de perdonar
o asumir mis obligaciones afectivas. Egoísmo versus aser....
Perdón versus aser... (he dicho que no escribiría
más veces la palabreja).
La tercera parte, pues el libro cunde muchísimo, trata de
la ansiedad social, el miedo a la evaluación negativa y a
comportarse de forma inapropiada. De este capítulo no os
digo nada porque quiero que lo leáis con detenimiento. Las
conclusiones, soy valioso, pensar como científico y retar
al miedo, no tienen desperdicio. El epílogo, que también
hay, propone una guía para organizar y pensar la conducta
asertiva.
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Recomendado para personas no asertivas.
La clave: La asertividad.
Lo mejor: Que te superas, te asiertes
y te respetas.
Lo peor: Que tras la lectura del libro
te encuentres menos asertivo que antes. |
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