Dos nuevos métodos intentan acabar con la plaga del picudo
El secretario autonómico de Universidad, Ciencia y Tecnología, Emilio Barberá, presentó ayer en el CEEI dos proyecto presentados a través del plan Noemi (Nuevas Oportunidades Empresariales Mediante Investigación), y más concretamente dentro del programa Gesta, para el tratamiento del picudo rojo que ataca el palmeral
El primero de los prototipos consiste en la detección del insecto a través de sensores inalámbricos instalados en las palmeras. Estos aparatos emiten al decodificador el sonido producido por el picudo rojo y de esta forma se sabe cuál es el ejemplar infectado. 'Cuando la hembra se posa sobre la palmera hace un ruido que es una vibración. Este sonido es captado por el sensor y emitido a la palmera más próxima y a la red. De esta manera cuando llega al decodificador, se identifica a la palmera afectada', señaló Emilio Barberá.
La red de sensores funciona con energía solar y baterías para la alimentación de la red de sensores. Por lo que si todo va bien, 'se trataría de una idea muy económica y práctica, ya que se detecta a la hembra poniendo los huevos', añadió Barberá.
La investigación puesta en marcha por Juan José Serrano Martín, ingeniero de la Universidad Miguel Hernández (UMH), cuenta con un mercado potencial de clientes enorme, ya que la plaga está poniendo en riesgo palmerales como los de Elche, Islas Canarias o explotaciones privadas. 'El alcance de la solución es mundial, ya que esta plaga se ha extendido rápidamente por diferentes países del área mediterránea', indicó el secretario autonómico.
Otro de los proyectos presentados va dirigido a los ejemplares ya infestados de picudo rojo. El prototipo ha sido proyectado por la empresa ilicitana Viveros Huerto del Cura SA y consiste en el desarrollo y producción de una mezcla de hongos entomopátogenos contra el insecto. El resultado es un producto seco adaptado a climas mediterráneos y a suelos de palmerales.
'Lo que se hace es infectar al picudo rojo con una enfermedad letal y ésta es transmitida a sus huevos. El microorganismo es patógeno y sólo afecta al insecto y no a las palmeras', destacó Emilio Barberá. Añadió que ahora 'se va a realizar un híbrido de hongos, sin jugar con modificaciones genéticas, para saber cuáles son los mejores para eliminar este insecto'. Con este método todos los picudos rojos son susceptibles de ser infectados desde que están en el huevo. Además, al no tratarse de un producto químico no enferma a los vegetales y no son malignos para el ser humano.