La plantilla de Martinelli monta guardia para evitar su desmantelamiento
Desde anoche a las diez los trabajadores de una de las empresas zapateras más emblemáticas de la ciudad, el grupo Martinelli -formada por Trudo y Diseño y Logística del Calzado-, se encuentran haciendo turnos de guardia frente a las naves, en la calle Fernanda Santamaría. Una vigilancia que durará todo el fin de semana con el propósito de evitar un posible desmantelamiento y cierre de la empresa de la noche a la mañana. Y es que según afirma Juan Antonio Maciá, secretario general de FIA-UGT, anteayer uno de los propietarios les comunicó que iban a presentar una suspensión de pagos, aunque todavía no está formalizada la solicitud en el registro ni está admitida.
'Aparte de la vigilancia de este fin de semana, a partir de ahora controlaremos qué entra y sale de la empresa', dijo Maciá. Ante el cariz que está tomando la situación, los trabajadores celebraron ayer tarde una asamblea en la sede de UGT en la que la presidenta del cómite de empresa, Carmen Fernández, y Juan Antonio Maciá, informaron de la situación con el fin de adoptar decisiones ante la situación de incertidumbre que están viviendo los empleados de Martinelli.
'Me siento decepcionada, no sólo como trabajadora sino que también como presidenta del comité -señaló Carmen Fernández-. En todo momento hemos mantenido en una posición flexible con la esperanza de llegar a un acuerdo, pero nos ha salido el tiro por la culata ya que están actuando a nuestras espaldas. No queremos que nos suceda lo que a los trabajadores de Martínez Valero'. Esta última empresa cerró en el 2004 de repente sorprendiendo a todos sus trabajadores, que se encontraron con el cierre puesto y una suspensión de pagos.
Una opinión generalizada entre unos trabajadores que se encuentran sin ningún tipo de información sobre su futuro en la empresa. Esta desinformación ha provocado que durante algunos momentos de la reunión la tensión fuera elevada. Y es que son 120 puestos de trabajo fijos los que están en juego. La media de años trabajados por los empleados es de unos 25 años aproximadamente, como aseguraba Aurelio Lajarín, uno de los trabajadores de Martinelli.
Durante casi tres horas de reunión de ayer, la conclusión a la que se llegó es que tienen que seguir luchando por sus derechos como trabajadores, como apuntó Maciá. 'Vamos a tomar medidas de presión. Siempre hemos negociado de muy buena fe pero la situación ha cambiado porque estamos en inferioridad, principalmente porque no nos aclaran nada y llevan más de dos meses planeando esta suspensión', recalcó Maciá.
Hace unos meses Martinelli planteó un expediente de regulación de empleo para 64 trabajadores pero este reajuste no era viable, como afirma el secretario comarcal de FIA. 'No es razonable que una reducción de personal se despida a los más jóvenes y se mantenga a los más mayores. Se trata claramente de una operación de limpieza y por eso no llegamos a un acuerdo'.
Y añadió que 'si hay una crisis como dicen ellos, que hagan un plan de viabilidad con sentido, lo que pasa es que se está desviando la producción hacia otras sociedades, ya que hay empresas que trabajan para la marca Martinelli. Aquí no entran existencias, están esperando a que se acaben porque en las estanterías cada vez hay menos', dijo Maciá. Una situación de crisis que no viene de ahora. 'Si de verdad llevan tres años de pérdidas continuas, como afirman los propietarios, que no esperen tanto tiempo para sanear la empresa. Además, los trabajadores han estado de acuerdo en hacer planes de viabilidad y la empresa ha dicho que sí, pero después no han hecho nada', destacó Maciá.
A día de hoy, los empleados continúan trabajando en las distintas empresas que componen la marca Martinelli, Trudo (fabricación) y Diseño y Logística del Calzado (administración y almacén). La semana que viene tendrán una reunión con directivos de la empresa. 'La plantilla va a continuar trabajando hasta que sepan qué va a suceder y les expliquen a dónde va a llegar esta situación', apuntó Maciá. La dirección de la empresa no realizó ayer declaraciones.