La Cofradía de los Vinos y las Viandas celebra su XII Capítulo en torno a Colón
El V Centenario de la Muerte de Cristóbal Colón enmarcó ayer el principal acto de la celebración del XII Capítulo de la Cofradía de los Vinos y las Viandas de Castilla y León. La casa del almirante fue el escenario elegido para investir como cofrades de honor a la consejera de Hacienda de la Junta, Pilar del Olmo -por ser 'embajadora de los caldos de la región'-, y a la Indicación Geográfica de Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León, uno de los productos más emblemáticos de la comunidad autónoma.
Tras ser ataviada con la capa, el gorro y la medalla y ser investida por Juan José Alejos, el gran maestre, Pilar del Olmo -nacida en Valbuena de Duero- recordó que 'economía y calidad no están reñidos' antes de subrayar que los vinos y las viandas 'sirven para que nuestra tierra cambie y evolucione porque generan riqueza y empleo'.
Asimismo, fueron investidos como cofrades de mérito María Luisa Albert, miembro de la hermandad del Cau del Vi de Alicante; Julio César Ruiz Cobo, vicepresidente de la Cofradía del Queso de Cantabria, y el dulzainero Librado Rogado Terradillos, quien reconoció en tono jocoso que 'llevo soplando desde los 12 años'.
Poco después, José Luis Escario Pascual recibió los honores en nombre de su tío Tomás Pascual Sanz, fundador del Grupo Pascual, ya fallecido, y cuya viuda, Pilar Gómez-Cuétara, había aceptado el sábado el Premio Tierras de Oro, patrocinado por el Ayuntamiento de Peñafiel. Los presentes también asistieron a la investidura como cofrade de honor 'in memoriam' de Cristóbal Colón 'por todo el intercambio de productos con el nuevo mundo'.
Finalmente, Pachi Martínez y su mujer, Sara Groves-Raines -de origen irlandés- merecieron el primer Almirez de los Prodigios, distinción creada este año para premiar productos de la tierra elaborados en el mundo rural. Estos dos biólogos abandonaron la universidad y la ciudad para producir los quesos y vinos La Setera, en la localidad zamorana de Fornillos de Fermoselle, en los Arribes del Duero.
Los cofrades de los Vinos y la Viandas de Castilla y León José María Rivera, Carlos Fuste, Juan Pajes, José María Malfaz, Koska Irigoyen, Joaquín Ferrero, Luis Javier y Juan Carlos Fernández Cabero estuvieron arropados por hermanos de honor de otros años, como los bodegueros Jesús González Yllera (1999) y Alejandro Fernández (2002), así como por los miembros de la hermandad de la Ribera del Duero Antonio Sanz, Tina Cotobal, Pablo Fernández e Imelda Ribón. Desde Italia acudieron Matteo Gaffoglio, primer cofrade de mérito, y su mujer, Mirella Capra, que desde hace doce años procuran no perderse un solo capítulo. Todos ellos brindaron y comieron antes de entonar el himno de la cofradía.
Horas antes, había tenido lugar la tradicional procesión cívica hasta la iglesia de las Angustias para celebrar la misa, oficiada por el capellán consiliario Emiliano de Tapia, y el almuerzo 'pedrada' (que prepara Pedro de La Solana) en el claustro de La Antigua. Como mandan los juramentos, una comida elaborada con buenas viandas y regada por buenos vinos puso el broche de oro a la jornada.