Se cumplen seis meses de la disolución del Ayuntamiento de Marbella
El presidente de la comisión gestora del Ayuntamiento de Marbella, Diego Martín Reyes, considera que el 'desorden' existente en todos los ámbitos municipales justificó la disolución del Consistorio, de la que se cumplen seis meses.
Martín Reyes señaló que los vocales de la gestora han podido comprobar en estos meses 'el desorden político que había en el Ayuntamiento, que sin duda alguna produce también un desorden administrativo y la ausencia de todos los procedimientos legales para realizar cualquier actividad administrativa'.
Aunque a la gestora 'no le corresponde hacer un juicio de valor' sobre la decisión adoptada el pasado 7 de abril por el Consejo de Ministros, destacó que las citadas razones 'justifican o explican de sobra que había que tomar una medida tajante, y la prevista en la ley es la de disolver el Ayuntamiento y crear una comisión gestora'.
Difícil y lento trabajo
'El desorden en el Consistorio era extraordinario y si no se hubiera tomado una medida como ésta probablemente no se hubiera atajado', apuntó Martín Reyes, que aseveró que la próxima Corporación municipal designada en los comicios de mayo de 2007 'se encontrará las cosas bastante más ordenadas'.
El comisionado resaltó que la labor desarrollada por la gestora es 'lenta, poco brillante y de larga duración', por lo que 'será un trabajo que tendrá que ser completado por las próximas corporaciones'.
Establecer prioridades
Indicó que los casi seis meses al frente del Consistorio marbellí -la gestora se constituyó dos semanas después de la disolución del Ayuntamiento- 'se han pasado volando' mientras 'se han comprobado cuáles eran los problemas más urgentes y se ha tratado de atajar el desorden sin descuidar la prestación de los servicios públicos'.
'Para los que estamos todos los días aquí han sido seis meses muy largos, pero se pasan volando porque no descuidar la prestación de los servicios públicos e ir tratando de ponerle remedio a todo este desastre organizativo, compaginándolo además con unas grandísimas dificultades económicas para andar todos los días, es un trabajo muy penoso y nada brillante', añadió.
Disolución y gestora
La disolución del Ayuntamiento de Marbella fue aprobada por el Gobierno ante las 'gravísimas imputaciones judiciales' que pesan sobre algunos de sus miembros, y dio paso al proceso para constituir la gestora que regirá esta ciudad de más de 120.000 habitantes hasta las elecciones del próximo mayo.
Esta medida, sin precedentes en la reciente historia de España, está regulada en la Ley de Bases de Régimen Local para casos de 'gestión gravemente dañosa para los intereses generales que suponga incumplimiento de sus obligaciones constitucionales'.
El Consejo de Ministros aprobó la disolución tras la propuesta de la Junta de Andalucía y una vez recibidos los informes favorables del Senado y la Comisión Nacional de Administración Local, así como el dictamen del Consejo de Estado que señalaba la imposibilidad de celebrar elecciones parciales en Marbella.
El Ayuntamiento fue disuelto diez días después de que el juez Miguel Angel Torres comenzara las detenciones dentro de la 'Operación Malaya' contra la corrupción, que se ha saldado hasta la fecha con más de sesenta detenidos, entre ellos los ex alcaldes Marisol Yagüe, Julián Muñoz y el ex asesor municipal de Urbanismo, Juan Antonio Roca, considerado el presunto 'cerebro' de la trama.