Las doce naves y el silo de Pansalba quedarán derruidas a principios de noviembre
Las doce naves y el silo que pertenecían a la antigua fábrica de piensos Pansalba quedarán demolidas a principios del próximo mes de noviembre, después de haber culminado la retirada de las cubiertas de fibrocemento que contienen el amianto.
El director de obra Miguel Cebrián Picazo explicó a que a lo largo de estas últimas semanas, la empresa Devoconsa ha estado empleada en el desmontaje de las cubiertas de fibrocemento, uralita que contiene el temido amianto, por lo que se han tenido que cumplir una serie de normas y requisitos muy rigurosos con los que se intentan proteger la salud de los trabajadores.
Cebrián Picazo explicó que en estos momentos se está a la espera de desmontar las bajantes y elementos de desagüe de las naves, para lo que se ha necesitado la aprobación de un protocolo por parte de los servicios de inspección de la delegación de Trabajo, ya que estas bajantes no estaban incluidas en el proyecto de desmontaje de la uralita.
Un total de ocho trabajadores de la empresa Devoconsa, especializada en la retirada y eliminación del amianto, se han encargado de desmontar más de 7.000 metros cuadrados de cubiertas procedentes de doce naves y el silo.
El director de esta obra, contratada por el propietario de Pansalba con Áridos de la Mancha, aseguró que, una vez eliminadas las bajantes, se procederá inmediatamente a la demolición de la fábrica, que se realizará mediante un sistema de mordedura idéntico al que se utilizó para derruir la torre del edificio Windsor. Para ello se requerirá la instalación de una gigantesca grúa dotada de un brazo que se encarga de ir desmontando desde arriba hacia abajo las viejas naves.
Según cálculos de Miguel Cebrián Picazo, la demolición debería empezar la próxima semana y estar lista en tres, es decir, que a primeros del mes de noviembre quedará limpio un terreno de unos 22.000 metros cuadrados que pertenecen al Área de Planeamiento Remitido (APR-1) del actual Plan General de Ordenación Urbana, en la que el Ayuntamiento ha previsto construir unas 1.900 viviendas.
La historia de Pansalba se arrastra desde hace muchos años, aunque no fue hasta verano de 2005 cuando el Ayuntamiento declaró en ruina la antigua fábrica de piensos y hasta febrero de este cuando alcanzó un acuerdo con los propietarios para demoler sus naves.
Una decisión que finalmente se anunció para este verano, cuando en Pansalba convivían más de 200 inmigrantes y trabajadores temporeros, que siempre han utilizado esta fábrica como refugio para vivir, a pesar de las condiciones infrahumanas en las que lo hacían.