Por primera vez en la historia la cifra de vehículos en Jaén supera la de hogares
Dicen que el incremento del parque móvil es una señal inequívoca de un mayor grado de desarrollo, pero el hecho de que las calles y carreteras estén siempre llenas acarrea otra serie de consecuencias menos positivas. ¿Dónde meter tanto automóvil? Por primera vez en la historia el número de coches (no se cuentan ni furgonetas, ni camiones, ni tractores, ni ciclomotores, ni motocicletas) superará la cifra de hogares en Jaén.
Cruzando los datos que aparecen en el Anuario de La Caixa y en el Instituto de Estadística de Andalucía y sus proyecciones para los próximos ejercicios, observamos que acabaremos 2006 con 1,02 vehículos por cada casa, o lo que es lo mismo se generaliza la tendencia de tener dos máquinas 'bajo el mismo techo' (el año pasado la proporción fue 1/0,99 y en 2010 será de 1/1,15). A fecha de 31 de diciembre las 222.900 familias de Jaén serán dueñas de 228.530 turismos.
El problema para los pueblos y ciudades es mayúsculo. Parece una cuestión de perogrullo, pero los términos municipales tienen la extensión que tienen y no se pueden ensanchar. Así que los ayuntamientos ya se están planteando seriamente cómo regular tanto tráfico sin ponerle trabas al progreso. Es el caso de Jaén, donde el galimatías es todavía mayor al tratarse de la capital y la localidad más poblada de la provincia. El concejal Miguel Ángel García Anguita considera que se trata de uno de los asuntos más complicados que deberán resolver las corporaciones locales en el corto plazo.
El edil considera que una de las claves es la ordenación urbanística, 'imponiendo el diseño de viales más amplios en las zonas de expansión, de manera que se pueda dar salida a todos los flujos, y obligando a los constructores a que los edificios tengan aparcamientos subterráneos'. Respecto a los centros de los cascos urbanos, aboga por su peatonalización y por permitir sólo el acceso a residentes y transporte público, aunque agrega que este tipo de medidas siempre deben adoptarse 'con el consentimiento de los colectivos especialmente afectados, sobre todo asociaciones de vecinos y comerciantes'.
Otras fórmulas para procurar la 'cuadratura del círculo' son la potenciación del uso del bus urbano y del taxi, dos medios que están precisamente de 'capa caída' debido a la pérdida de efectividad por los colapsos y los embotellamientos, y la ejecución de parkings públicos, que permitan la descongestión de los puntos más conflictivos.