Los relojes se han retrasado una hora esta madrugada (oficialmente a las 3:00 horas fueron las 2:00) para acoplarse al horario de invierno y conseguir un ahorro energético.
El cambio de hora ha puesto fin al 'horario de verano' que rige en todos los países de la Unión Europea desde el último domingo de marzo.
Esta modificación horaria comenzó a generalizarse, aunque de una forma muy desigual, en el año 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para poder aprovechar mejor la luz del sol y consumir menos electricidad en iluminación.
La directiva comunitaria vigente en la actualidad establece las fechas de inicio del periodo del 'horario de verano', el último domingo del mes de marzo, y el inicio del 'horario de invierno', el último domingo del mes de octubre.
Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio de Industria, esta medida representa en España un ahorro del cinco por ciento en iluminación en el sector doméstico.
Según Industria, si el consumo medio de una familia española es de 3.200 kilovatios hora, este ahorro supone unos 6 euros por hogar y más de 60 millones de euros para el conjunto de ellos.
A ese ahorro se sumaría el que se consigue en el sector del comercio y servicios, un ahorro del tres por ciento (más de 6 millones de euros), sobre todo al reducir el consumo de los aparatos de aire acondicionado.