Todos ellos comparecieron hoy para explicar el trasfondo de este montaje, que tras varias semanas en Zaragoza y una gira por Castilla La Mancha, llega a Madrid con vestuario de David Delfín y su particular título.
'El hundimiento del Titanic' es 'una metáfora sobre cómo hacer un musical con una compañía formada por dos actores y un piano, sin agua y en plena Gran Vía madrileña, llena de grandes producciones con las que es imposible competir', explicaron.
El productor, Javier Cámara, reconoció que lleva 'anclado' desde 1994 a 'Quesquispas', grupo formado por Angel Ruiz y Mariano Marín, con los que ha trabajado en montajes como 'Canciones Animadas', '101 años de cine' y 'Con la gloria bajo el brazo', una trilogía en la que se ironizaba sobre diferentes tópicos.
Ahora, en el décimo aniversario, tocaba ironizar sobre la propia compañía, explorando en la dramaturgia y la capacidad interpretativa de los actores, que no dejan de utilizar su faceta musical con canciones de su repertorio, de otros autores y hasta un homenaje al género musical, con un 'pupurrí'.
Tras los exitosos guiones cinematográficos de 'Perdona bonita, pero Lucas me quería a mi', 'El grito en el cielo' o 'Descongélate', Dunia Ayaso y Félix Sabroso han creado este texto para teatro, medio que reconocen permite 'más libertad creativa', aunque mantienen el mismo sentido del humor de sus trabajos para los medios audiovisuales.
La pretensión es hacer reír con textos extremadamente divertidos, pero, según Angel Ruiz, hay un 'subtexto, con sabor agridulce', que crea una complicidad con el espectador y termina en un mensaje: 'hay que fijarse en las cosas pequeñas'.
Los personajes que interpretan los actores creados por Ayaso y Sabroso -habituales también de la televisión- se engañan a sí mismos, y hablan de cosas diferentes a las que expresan, ya que en esta 'contradicción' radica la reflexión que sobre el mundo del espectáculo hace la comedia, explicaron los autores.
La estética que se ha buscado para la puesta en escena es 'minimalista', utilizando muy pocos elementos escénicos, como es habitual en 'Quesquispas', que cuenta con un biombo que hace las veces de barco y de elemento para ubicar diferentes lugares y espacios, avanzó Ruiz.