Los positivos en los test de alcoholemia suben un 9,4 por ciento pese al carné por puntos
Ni las intensas campañas de sensibilización ni la implantación del carné por puntos han sido suficientes para convencer a un buen número de conductores asturianos de que conducir bajo los efectos del alcohol es peligroso. De hecho, en lo que va de año se ha incrementado notablemente el número de positivos en las pruebas de alcoholemia practicadas por los agentes de Tráfico: según las estadísticas de la Jefatura Provincial, durante los diez primeros meses de 2006, 3.097 conductores fueron multados en la región por conducir bajo los efectos del alcohol. Esa cifra supone un 9,4 por ciento más que los sancionados en el mismo periodo de 2005, cuando el número se quedó en 2.829.
También es cierto que este año se practicaron más pruebas, pero el ligero incremento no justifica tal aumento de positivos. Así, mientras que en 2005 los agentes realizaron 56.678 alcoholemias entre enero y octubre, en el mismo periodo de este año la cifra experimentó una ligera subida, hasta las 57.298. En porcentajes, eso supone que el 5,2 por ciento de los test dieron positivo en 2005, frente al 5,41 por ciento arrojado este año.
Pero lo más sorprendente de todo no es que haya crecido el número de alcoholemias positivas a lo largo del año en curso, sino que el mayor incremento se haya producido tras la implantación del carné por puntos. Según los datos de Tráfico, entre julio y octubre de 2006, es decir, con el carné por puntos en vigor, el 6,37 por ciento de los conductores sometidos al test de alcoholemia dio positivo. El porcentaje no sólo es más alto que la media del resto del año, sino superior al registrado en el mismo periodo de 2005, cuando fue del 5,33 por ciento.
Ante un control de alcoholemia, los conductores tienen no obstante la opción de negarse a realizar el test. El número de personas que adoptan esta actitud es casi anecdótico, pero en 2006 se ha disparado respecto al año anterior: sólo entre enero y octubre 17 conductores se han negado a soplar, frente a los once que tomaron esa decisión a lo largo de todo 2005.
Menos en diciembre
En estos momentos, la Dirección General de Tráfico está llevando a cabo una campaña especial de controles con motivo de las celebraciones prenavideñas, en las que el alcohol suele tomar un papel protagonista. Lo mismo ocurrió el año pasado, y entonces sí surtió efecto el miedo de los conductores a los anunciados controles de alcoholemia. En el último mes de 2005 el número de test realizados en Asturias se disparó hasta los 11.504, con diferencia el mes con más pruebas realizadas. Sin embargo, el número de positivos, pese a lo señalado de las fechas, se quedó en 308, lo que supone un 2,6 por ciento del total. Un porcentaje que contrasta con el 4,69 por ciento global de todo el año, y más aún con el 5,2 por ciento de los diez primeros meses de aquel ejercicio.
Las autoridades de Tráfico esperan que esta secuencia se repita en el mes que corre y que, históricamente, suele registrar numerosas jornadas negras en las que la combinación de fiestas, alcohol y desplazamientos entre distintas poblaciones se salda con tragedias en la carretera. El anunciado incremento en el número de controles parece ser la principal herramienta para disuadir a los conductores de comportamientos de riesgo, más que las campañas de concienciación o el miedo a perder puntos del carné.