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Si un rasgo define estos accidentes es, precisamente, la gravedad de los mismos. De hecho, en más de la mitad de los siniestros de fin de semana hubo heridos. 'La lesividad aumenta mucho respecto a los que ocurren de lunes a viernes, que en la mayoría de los casos son de daños materiales', comenta un responsable policial. Los fines de semana, por el contrario, los siniestros suelen ser graves. 'En esos dos días se concentran la mayoría de las víctimas mortales de la capital', añade. Por ejemplo, 16 de los 23 fallecidos en 2005 perdieron la vida en las calles de la ciudad entre la medianoche del viernes y la del domingo. Mayo fue el más más dramático, con cinco víctimas. La cifra de muertos en vía urbana descendió a la mitad el año pasado (siete fallecidos), pese a que hubo 29 accidentes más en el cómputo total de fines de semana. En 2006, los meses de junio y agosto, con dos víctimas mortales cada uno, registraron la tasa de siniestralidad más alta en Málaga capital. Los especialistas en investigación de accidentes trazan dos tipologías muy diferentes en los siniestros que se producen en la ciudad. Y señalan a la velocidad y al alcohol como los principales responsables de los percances de fin de semana. 'En ocho de cada diez accidentes de madrugada puede estar presente el alcohol, sea directa o indirectamente', reconoce. Los motivos de los accidentes en días laborales, sin embargo, suelen ser los despistes o la simple falta de atención en la conducción debido a diversas circunstancias, como el uso del móvil o de la radio. 'También suele estar detrás las prisas por llegar a tiempo al trabajo o al colegio de los niños', admite. No obstante, la presencia del alcohol en los accidentes no significa que todos los que cogen el coche de madrugada vayan ebrios. Al menos, así lo demuestran los controles preventivos de alcoholemia, donde los conductores sobrios son una mayoría aplastante. 'No es que beba mucha gente', indica el mando policial, 'pero el que bebe, bebe demasiado y causa muchos problemas'. También hay diferencias notables en los horarios de los accidentes. De lunes a viernes, las franjas más problemáticas son de 8 a 9.00, de 14 a 16.00 y de 19 a 21.00 horas. Durante el fin de semana, los problemas empiezan a las cuatro de la madrugada. 'La mayoría de los siniestros se registran hasta las ocho de la mañana, aunque últimamente hemos notado que se producen cada vez más tarde, incluso ya de día, porque el regreso de la movida se demora más'. El perfil de los conductores implicados en estos siniestros es, por extensión, distinto al del resto de la semana. Predominan los jóvenes de 20 a 30 años. 'Pero no los que van al botellón', insisten en la Policía Local. 'Se trata -prosigue- de jóvenes con recursos y con trabajo, que tienen su propio coche, y que salen de una cena o de un bar para ir a las discotecas'. La dinámica de los siniestros también es distinta. En muchos de los accidentes de fin de semana sólo hay un coche implicado: el conductor se ha empotrado con una palmera -en el paseo marítimo-, con un bordillo o con una rotonda. Incluso, con una pared. Sucedió en abril de 2005. Dos jóvenes murieron y un tercero resultó herido muy grave al colisionar el coche en el que circulaban contra un muro en la calle Rosamunda, en el polígono Huerta del Correo. Y es que, según la policía, otra de las características de estos siniestros es la alta ocupación de los vehículos. Jóvenes que comparten coches en sus salidas nocturnas y que viajan, como mínimo, en parejas. La conclusión es clara: en cada accidente con daños personales hay siempre más de un herido.
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