|
Los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos ponen en primer plano a Al Qaeda. En noviembre, el juez Baltasar Garzón ordena la "Operación Dátil", tras la que se condena a 18 personas por relación con Al Qaeda y conspiración para atentar. Entre ellos, a "Abu Dahda", líder del grupo en España, y al que Garzón acusaba de participar en la preparación del 11-S. Además de Al Qaeda, adquiere notoriedad el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, del que en enero de 2003 fueron detenidos en Cataluña 16 presuntos miembros. Acusados de tener material para fabricar "napalm" casero, resultó detergente, por lo que fueron liberados. El sumario se reabrió por un informe del FBI y seis de ellos fueron procesados a finales del 2006. La sentencia, notificada el pasado viernes, condenó a trece años de prisión a cinco de los acusados y absolvió al sexto. En mayo de 2003 tuvo lugar el segundo gran atentado islamista relacionado con España: en Casablanca (Marruecos) estallan varias bombas, una en la Casa de España, con 45 muertos, cuatro de ellos españoles. La policía marroquí lo atribuyó al Grupo Islámico Combatiente Marroquí, con una célula en Madrid. El grupo tiene gran importancia posterior por su participación en el 11-M. Entre sus jefes están Dris Chebli, colaborador de "Abu Dahdah", y Serhane Ben Abdelmajid, "El Tunecino". El primero está imputado en el sumario del 11-M y el segundo coordinó estos atentados y se suicidó en Leganés. El 11 de marzo de 2004 se produjo el mayor atentado de la historia de España: diez explosiones en cuatro trenes de cercanías de Madrid causaron 191 muertos y 1.824 heridos. Tres semanas después, siete terroristas, cercados por la policía en un piso de Leganés, se suicidaron activando los explosivos que tenían consigo. De la investigación del 11-M se encargó el juez Juan del Olmo, que finalmente decidió procesar a 29 personas (la mayoría, 15, marroquíes, y 9 españoles). Tras el 11-M, las operaciones contra el terrorismo islamista son frecuentes. En septiembre de 2004 son detenidos en Barcelona 11 paquistaníes, acusados de planear atentados contra edificios de la capital catalana. En octubre, el juez Garzón inicia una operación de la que resultan 33 procesados, salafistas, por pretender atentar contra la Audiencia Nacional. El instrumento, un camión-bomba con 500 kilos de explosivo. Cinco de los procesados están también imputados en el sumario del 11-M. Desde 2005 y hasta la actualidad, la mayoría de las operaciones se dirigen contra grupos que se encargan de reclutar "muyahidines" para Irak. La última de ellas permitió la detención, el pasado día 5 en Reus (Tarragona), del marroquí Mbark El Jaafari, acusado de captar a jóvenes a los que luego se enviaba a Oriente Medio.
|