Las protestas vecinales en una finca paralizan la mayor iluminación fallera de Valencia
Las quejas de una comunidad de vecinos situada en la calle Sueca, 35, han paralizado el montaje de la iluminación de la falla Sueca-Literato Azorín, cuyo diseño suma 750.000 bombillas, el mayor de toda la ciudad.
Los vecinos han explicado que no niegan a que los falleros celebren las fiestas, pero sí a que los mástiles de la iluminación se sujeten a la pared o se enganchen al andamio que en estos momentos tiene la finca, en obras de restauración.
Los vecinos han presentado su queja a la Junta Municipal de Ruzafa para que examinara la 'peligrosidad de la actuación', después de que operarios del alumbrado instalaran unos mástiles de madera cercanos al andamio del citado inmueble. Al respecto, han afirmado que los técnicos de la Junta Municipal no autorizaron la colocación de los postes.
La comisión de la falla, representada por su presidente, Bernardo Morosoli, se ha reunido con responsables de la finca de Sueca, 35 para llegar a un acuerdo sin perjuicio para ambas partes.
'Me da la sensación que ya antes de entablar conversaciones no iban a ceder en ningún punto. Hemos planteado varias soluciones, por ejemplo, que dispongan de nuestra póliza de seguros por si hubiera algún percance. Se han negado en redondo', ha señalado Bernardo Morosoli.
Numerosas fallas de la barriada de Ruzafa y agrupaciones falleras han mostrado su solidaridad con la comisión de Sueca-Literato Azorín, por entender que este aspecto puede llegarles a ellas mismas, mientras otras se preguntaban ¿ si las fallas son Fiestas de Interés Internacional el Ayuntamiento debería pronunciarse?
El presidente de la comisión, junto con el diseñador de la iluminación, el italiano Mariano, estudiarán hoy la viabilidad del actual proyecto, con otro tipo de soluciones sin tocar la finca en cuestión o replantearse otro nuevo. El problema es que la grandiosidad de los portalones necesitan 10 metros de salida de la esquina de la calle a Puerto Rico, esos metros de más son los que hacen acercarse a la finca número 35.'Es lamentable que diga esto pero es así. Ha llegado el momento de que Ruzafa empiece a pensar qué tiene que hacer en adelante', ha añadido el presidente con una alusión muy clara a una serie de perjuicios que desde hace tiempo soportan las fallas del barrio. Morosoli no entiende porque esa postura tan férrea cuando se está dispuesto a colaborar y reparar los posibles desperfectos. 'No hay solución, están cerrados en sus posturas, no quieren ni que nos acerquemos. Algo incomprensible, sobre todo, cuando saben positivamente que nuestra iluminación atrae a numerosos visitantes. De no ser así se establece un perjuicio a la hostelería de la zona, a Valencia y, sobre a los turistas', ha añadido.