El eje Oviedo-Siero-Llanera tendrá tranvías, bulevares y 9.500 pisos
En el centro de Asturias ya no hay una 'Y', sino una 'L'. Al menos, en la planificación del Principado, centrada en el desarrollo del eje Oviedo-Siero-Llanera. La operación de cirugía urbanística diseñada por el Gobierno regional para los próximos años rompe con la referencia tradicional a la autopista entre Oviedo, Gijón y Avilés y centra el foco de atención en las inmediaciones de la capital. Del futuro Hospital Central y el campus de El Milán irradiará la nueva red de trenes-tranvía, tres recorridos con paradas cada 300 ó 500 metros que conectarán los polígonos industriales, los equipamientos públicos y las grandes superficies comerciales que han crecido sin orden a su alrededor.
En la proximidad de las vías, surgirán nuevas áreas residenciales y un colchón de parques, basado en la recuperación para el ocio del río Nora y la falda del Naranco, para oxigenar un territorio tan densamente poblado. Más de la mitad de los habitantes de Asturias se concentran en un espacio que ocupa sólo el 5 por ciento del territorio. Carreteras y bulevares de nueva planta, que nacerán cerca de Parque Principado y discurrirán en paralelo a la 'Y' y a la A-64 (Oviedo-Siero-Villaviciosa) darán continuidad a esos espacios y, en palabras de Areces, eliminarán la sensación de pasar 'de autopistas a caleyas' que experimentan ahora los conductores.
El proyecto ha despertado tantas expectativas como recelos. La solución a los problemas crónicos de acceso rodado a Oviedo y a los polígonos del Parque Tecnológico, Asipo y Silvota es vista con buenos ojos en todos los concejos desde los que, cada día, miles de asturianos se desplazan a esos destinos para estudiar, visitar al médico o trabajar. El estudio de movilidad que cita el arquitecto encargado del plan, Luis Felipe Alonso Teixidor, premio nacional de Urbanismo responsable también de la reciente reordenación de Gijón, calcula que los desplazamientos diarios pasan de 800.000. Pero, a cambio de esa ventaja, las actuaciones han sido objeto de crítica por sus previsiones residenciales, que reservan suelo para unas 9.500 viviendas nuevas en Siero y Llanera.
La Comisión de Urbanismo del Principado (CUOTA) mantiene paralizado el desarrollo de los planes locales en algunas zonas de esos concejos para indignación de sus alcaldes. Las previsiones del Principado pasan por el desarrollo -mayoritariamente con viviendas de protección oficial destinadas a jóvenes y promovidas en suelo público de Sogepsa o Sedes- de los núcleos de La Morgal, Folgueras (tras el centro comercial Parque Principado), Lugones Norte y Naón. Llanera lo considera insostenible, aunque Areces asegura que se pactarán 'todas las actuaciones'. 'Lo único que queremos es un urbanismo para los ciudadanos, liderado por la iniciativa pública. Lo contrario es dejar el planeamiento en manos privadas, sin planificar los accesos y los equipamientos. Pero el ritmo de construcción, la cantidad y la tipología de las viviendas se pueden negociar', sostiene.
Los empresarios, que han opinado a través de Fade, temen que destinar La Morgal a otros usos estrangule el crecimiento de los polígonos industriales, pero el plan prevé salvaguardar con esa intención un millón de metros cuadrados en Bobes (Siero). Será la mayor bolsa de ese tipo en la región y permitirá preparar la expansión del área central hacia San Miguel de la Barreda para, desde allí, desdoblar los túneles de Riaño con financiación europea, y actualizar los accesos a Langreo.