Claves para entenderlo 15-02-2005 Verdades y mentiras sobre el cambio climático
Que algo está pasando y que el cambio climático existe ya no se pone en duda, el debate científico se centra en estos momentos en determinar cuál es la magnitud del problema.
Mucho se habla del cambio climático. Se escuchan afirmaciones diciendo que sus consecuencias pueden ser devastadoras, también hay quien en cuanto se produce un verano o una nevada fuera de lo normal alza su voz en alto para afirmar que el cambio climático tiene la culpa, y además están los que aseguran que nada inusual está pasando. Pero, qué hay de cierto o falso en estas afirmaciones.
Eduardo Román Ibáñez, licenciado en C. C. Físicas (Especialidad Meteorología y Astronomía), de la empresa especializada en ofrecer servicios de información meteorológica Sirimiri Meteo Consult, ha explicado a Terra en qué consiste el cambio climático y cuales son las verdades y mentiras en torno a este asunto.
La prueba de que algo ocurre
Lo primero que, según el experto, hay que dejar claro es que algo está ocurriendo. Existen señales inequívocas de ello, como que los glaciares se están reduciendo y desapareciendo. Los científicos no dudan que se está produciendo un cambio, “lo que no se sabe es su magnitud”.
No obstante en este punto Eduardo Román dice que hay que precisar que el clima en la Tierra ha estado cambiando siempre y tiene su ciclo natural. “Cuando se habla de cambio climático se refiere a variaciones que se están produciendo en la atmósfera, en el clima de la Tierra, debido a la acción del hombre”.
“A partir de la máquina de vapor se empezó a enviar a la atmósfera sustancias como CO2, vapor de agua, ozono… una serie de componentes por encima de lo habitual”, precisa, y “entonces se empezaron a desencadenar una serie de cambios en lo que es el clima”.
“Estamos variando el ritmo de los cambios” “Estamos variando el ritmo de los cambios”. Eduardo Román explica que todo en la naturaleza sucede de manera muy lenta, y que cuando empieza a actuar el hombre se comienzan a alterar esos ritmos.
“Cuando es un cambio continuo la atmósfera de forma natural va generando sus propios mecanismos para adecuarse a esas variaciones, pero cuando se mandan sustancias de forma muy brusca, la atmósfera no tiene capacidad para asumir esas alteraciones y empiezan a modificarse patrones naturales de la Tierra”.
Claves para entender el cambio climático ¿Qué es? Variaciones que se están produciendo en la atmósfera, en el clima de la Tierra, debido a la acción del hombre.
Causas del cambio climático: La emisión de CO2 y otros gases. Los principales emisores son: la actividad industrial, la actividad agrícola (que produce metano, por ejemplo), el transporte y la deforestación. “Si se envía más CO2 a la atmósfera y el mecanismo natural, que es mediante los árboles, de limpiarla se corta, al final la situación es bastante complicada”, explica el físico especializado en Meteorología y Astronomía Eduardo Román.
Efecto invernadero y calentamiento global: La misión de la atmósfera en la Tierra es hacer de invernadero, es decir, que las diferencias entre día y noche no sean tan grandes. El efecto invernadero es algo natural, lo que sucede es que se están enviando más gases de lo normal. “Siempre ha habido en la atmósfera CO2, vapor de agua… pero ahora se están emitiendo en más cantidad y se piensa que la consecuencia es que se está calentando la Tierra por encima de lo habitual”, matiza.
Una de las causas
El debate La comunidad científica está investigando en estos momentos en qué medida el cambio climático, el calentamiento del Planeta del que tanto se habla, es debido a la acción del hombre o al ciclo natural de la Tierra.
En este punto existen diferentes visiones y aún no se ha llegado a un consenso sobre si el calentamiento es tan fuerte como se dice o no. Hay quienes piensan que se está calentando de manera inusual, muy precipitada y que hay que tomar medidas urgentes.
Mientras, otros científicos opinan que es menos de lo que se cree
y que el proceso que ha habido de calentamiento en los últimos 20 años es debido a un ciclo natural. Eduardo Román explica que la razón de estos ciclos parece estar en el comportamiento de los océanos y en la actividad solar.
“A partir del descubrimiento y las investigaciones realizadas para entender el fenómeno de El Niño (el calentamiento de las aguas del Pacífico, que trastoca el clima de muchos lugares del mundo), se ha encontrado que la temperatura de los océanos no es constante y que responde a una serie de oscilaciones que se repiten con una determinada frecuencia. En el Atlántico tenemos un fenómeno similar a El Niño, denominado Oscilación Atlántico Norte (NAO), que es una de las claves que explica algunas anomalías en las condiciones atmosféricas del continente europeo”.
Intereses políticos En paralelo a la discusión científica, existe otra cuestión a tener en cuenta cuando se habla de cambio climático: los intereses políticos. El físico especializado en Meteorología y Astronomía consultado por Terra pone el ejemplo del Gobierno de EEUU, que según afirma “no está muy interesado en el tema del cambio climático, porque es el mayor emisor de CO2 del mundo. Y de manera interesada promueve algunas investigaciones que digan que el cambio climático no es tan importante como se dice”.
Luego están las posturas opuestas. “Universidades que reciben subvenciones por el tema del cambio climático y de medio ambiente y que les interesa estudios que demuestren lo contrario”.
La dificultad en determinar la magnitud se debe, según Eduardo Román, a que todavía “no se conoce la atmósfera tan profundamente como nos gustaría y con el tiempo se conocerá mejor”. Pero aquí se plantea otro problema, ¿hay que esperar a que esto ocurra para empezar actuar? ¿Y en ese momento, no será demasiado tarde?
No abusar del término
Kioto, mínimos a cumplir Lo que está claro es que algo hay que hacer. Las personas deben cambiar su patrón de comportamiento y ser más conscientes de que al final la atmósfera es el aire que respiran. “Somos como peces que en lugar de estar sumergidos en el mar lo estamos en la atmósfera y hay que ser muy cuidadosos con lo que le enviamos”.
Después entran en juego los países, que son los que al final deciden si se actúa o no. Las Naciones Unidas, reconociendo la importancia de este tema, elaboran en 1997 el Protocolo de Kioto, donde se adoptan objetivos jurídicamente vinculantes relacionados con la reducción de las emisiones de seis gases de efecto invernadero entre 2008 y 2012. Los gases son: Dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), el hidrofluorocarbono (HFC), el hidrocarburo perfluorado (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6).
Eduardo Román lo valora como “una tabla de mínimos que se debe cumplir”. Y matiza que “cumpliendo los compromisos de Kioto tampoco se lograría demasiado. Si el cambio climático es tan fuerte como dicen algunos, Kyoto sería muy poca cosa”.
“No confundir lo que está pasando ahora” El experto quiere dejar claro que con el cambio climático no hay que volverse locos y cada vez que sucede algo fuera de lo normal, como las recientes nevadas, atribuirlas al cambio climático. “Si por ejemplo, se produjeran cinco inviernos con olas de frío como las de este año, sí se podría hablar de cambio climático”.
Y concluye “lo que hay que decir es que sí está cambiando el clima de la Tierra, sí es debido a la acción del hombre, pero no sabemos cómo afecta, no hay certeza en qué medidas afecta. No hay que abusar del término y cuando ocurre algo afirmar que es debido al efecto invernadero. No es cierto”.