Protocolo de Kioto
La indigestión de Protocolo de Kioto que nos espera es más saludable que seguir castigando el planeta con los gases de efecto invernadero que pretende eliminar la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, firmada por 36 países industrializados en Kioto (Japón) en 1997. Dicho acuerdo, que Bush se ha negado a ratificar, compromete a sus firmantes a reducir la emisión de seis gases de origen industrial y doméstico en un 5,2 % con respecto a los niveles de 1990, entre 2008 y 2012. Por eso la aplicación del protocolo se notará en fábricas y en calefacciones domésticas. El perjuicio de aquellos gases es que aprisionan el calor de la Tierra y las radiaciones solares cerca de la superficie terrestre, elevando las temperaturas y rompiendo el equilibrio biológico.