Las nubes disuaden a los bañistas en la apertura de las piscinas de verano
A Félix González González no le hace falta el sol para disfrutar de la piscina. Asegura este veterano bañista que está acostumbrado a zambullirse en el Atlántico durante horas y que hace años, cuando era más mozo, el Pisuerga era su lugar de entrenamiento. «Ahora está lleno de porquería, aunque creo que el alcalde ha dicho que se va a limpiar. La suciedad sale a partir de La Overuela, porque antes el agua baja limpia, limpia», asegura.
Este valiente jubilado de 71 años fue una de las primeras personas que ayer inauguró el vaso de Canterac, uno de los más concurridos de la temporada estival con más de 59.000 usuarios en cuatro meses. «Estoy una hora nadando seguida y me da igual el tiempo que haga fuera, solo paro para ponerme bien las gafas o el gorro», explicaba después de su intensa sesión deportiva. Tras él, tres jóvenes de 16 años, Cristian García, Álvaro Martínez y Jairo Herrera, aprovechaban que en el agua no había ni un alma para lanzarse libremente a lo bomba, mortal hacia delante y mortal atrás. «Esta un poco fría, pero se puede aguantar», comentaban los incansables adolescentes
El estreno en las instalaciones de Canterac y en el resto de los vasos al aire libre municipales fue tímido. Las negras nubes que tapaban el sol a ratos y la amenaza de tormenta se aliaron en este primer día con la jornada laboral. Por la mañana la presencia de bañistas fue testimonial. Tan solo algunas señoras de mediana edad con algún nieto pequeño ocuparon el césped para aprovechar los primeros y picantes rayos que anuncian el verano. De hecho, sobre las 13.45 horas en el complejo Juan de Austria solo había una decena personas cuando es una de las instalaciones con más clientes.Ya por la tarde los vasos se animaron un poco más porque muchos trabajadores disfrutan de la jornada continua y los más pequeños no tienen clases.
Hasta el 7 de septiembre las seis piscinas de verano -la de La Victoria está cubierta y climatizada, aunque cuenta con césped para tomar el sol- mantendrán sus puertas abiertas en un horario continuado de 12.00 a 21.00 horas.
El Ayuntamiento estima que en estos casi cuatro meses 145.000 bañistas harán uso de estas instalaciones, cuyo precio de entrada es de 3,80 euros para los adultos y 2,50 para niños, aunque hay bonos con descuento.