La gestora cierra su etapa en Urbanismo con una multa de 11 millones al Guadalpín Banús
Activa hasta el último momento. La comisión gestora, que hoy concluye su mandato, ha impuesto a los propietarios del hotel Guadalpín Banús una multa millonaria por las graves y numerosas infracciones urbanísticas que se cometieron en su construcción: 11 millones de euros. El equipo de gobierno que hoy asume en el Ayuntamiento deberá gestionar el cobro de la sanción.
El hasta hoy vocal delegado de Urbanismo, Rafael Duarte, firmó el pasado miércoles dos decretos que se desprenden del expediente sancionador incoado por la gestora y que no se ha resuelto hasta esta semana. El primero impone la multa en base a la gravedad de las infracciones cometidas y a una valoración técnica realizada en Urbanismo que fijó la sanción entre un mínimo de 7.357.000 euros y un máximo de 14.714.000 euros. La cantidad fijada es equidistante, 11.035.841 euros.
El segundo ordena 'la reposición de la realidad física alterada al estado inmediatamente anterior a la realización de los actos', es decir la demolición del edificio. Este decreto es recurrible por parte de los infractores antes de 15 días. Ese es el plazo que los constructores del edificio, la mercantil Promociones González Gil SL -vinculada a Aifos- tienen para aportar la documentación que estimen necesaria para evitar esta medida.
El expediente abierto por la gestora y que ha originado la sanción pone en evidencia que en la construcción del hotel no quedaron prácticamente infracciones por cometerse. El suelo donde se levantó el hotel está calificado en el PGOU todavía vigente como unifamiliar exento en una parte y de ordenación singular en la otra, por lo que el edificio se levanta en parte sobre un solar que permite el uso hotelero, y en parte sobre suelo programado para viviendas unifamiliares, con una edificabilidad máxima permitida de 900 metros cuadrados de techo y una altura de planta baja más una. El proyecto aprobado originalmente y sobre el que el Ayuntamiento concedió una licencia ilegal ya violaba estas limitaciones, pero la promotora fue más allá.
Según el informe, las obras fueron ejecutadas con modificaciones sobre el proyecto, al construirse 2.725 metros de techo y 37 habitaciones más de las aprobadas, que pasaron de 291 a 329. Además, se redujo en 22 el número de plazas de aparcamientos y se levantó una altura más de lo acordado.
De esta manera, según el informe incluido en el expediente sancionador, lo construido consumió una edificabilidad de 11.650 metros de techo, casi 13 veces más de lo permitido en el PGOU.
Pero no sólo eso, el edificio carece de autorización de la Demarcación de Costas para la ocupación de la zona de servidumbre de inedificabilidad, y ocupa la servidumbre de tránsito con elementos que, según el expediente, deben ser eliminados para dejar la franja expedita. La zona está ocupada por estructuras metálicas.
Otro informe anterior, que permitió anular la licencia, señalaba que en el proyecto se preveía una manzana abierta al mar en forma de 'U', aunque finalmente se ejecutó una manzana cerrada.