Feijóo asegura que la política lingüística de la Xunta conduce al monolingüismo
El presidente del Partido Popular de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, abogó ayer por que en su comunidad se mantenga un 'bilingüismo armónico' frente al modelo de imposición del gallego que, a su juicio, ha implantado el gobierno gallego del Partido Socialista y el Bloque Nacionalista Galego. Para el líder popular, que realizó estas manifestaciones en un desayuno informativo de Fórum Nueva Economía, la reforma de la política de educación que ha llevado a cabo la Xunta rompe el 'consenso en torno a la lengua que hemos mantenido desde 1983' y abre la puerta al 'monolingüismo'.
Con dicha reforma, según Feijóo, los alumnos de las escuelas gallegas sólo se pueden expresar con el profesor en una lengua y sólo pueden hacer los exámenes en una lengua, mientras que su apuesta es por que el alumno pueda elegir en qué idioma se expresa y hace los exámenes. Además, defendió el equilibrio al 50 por ciento entre castellano y gallego, afirmó que no le gusta que 'se nos diga la lengua en la que tenemos que aprender a leer', y consideró que el gallego no se debe 'imponer', ya que si no 'haremos un flaco favor' a la lengua, puesto que todo lo obligatorio genera rechazo.
Para demostrar su tesis, recordó que el Consello Consultivo había tildado la reforma educativa de 'no conforme a derecho'. Por otro lado, el líder popular señaló que la reforma del Estatuto gallego se atascó no sólo por el tema identitario, como se ha dicho, sino también por otras cuestiones, ya que 'había una decena de cuestiones inconstitucionales'. Incluso, se mostró dispuesto a retomar las negociaciones en caso de que se presente la ocasión, pero siempre en el marco del 'galleguismo constitucional' y no para favorecer a una minoría política, en clara referencia al BNG. En cualquier reforma se debe mantener 'la solidaridad en la financiación' y siempre siendo leales a la Constitución.
Ya en clave más electoral, Feijóo prometió suprimir el impuesto de donaciones y sucesiones si gana las próximas elecciones autonómicas y esbozó una diatriba contra los dos años de gobierno, al que calificó de 'bigobierno' porque, según él, hay continuas contradicciones y luchas entre los dos partidos que los forman, el PSdG y el BNG. 'Es un gobierno dividido, separado y que va por separado, es una coalición de gobierno y no un gobierno de coalición. Sólo funciona una hora a la semana, cuando se reúne obligatoriamente'. Como ejemplos, comentó tres citas recientes en las que un portavoz socialista acusaba al BNG de 'hacer al mismo tiempo de gobierno y de oposición'. Todas esas luchas constituyen 'una pérdida de tiempo' y sirven para que salgan perjudicados todos los gallegos, según el dirigente popular.