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Otras dos personas murieron en Grecia central el pasado 28 de junio por las llamas y ayer perecieron calcinados tres ancianos en un devastador incendio que arrasó 30.000 hectáreas de bosques, tierras cultivables y decenas de pueblos en el norte de la península del Peloponeso, a 20 kilómetros de Atenas. Ese fuego, que está ya bajo control, dejó además de las víctimas mortales, un herido grave y a cientos de familias sin hogar. Helicópteros militares tuvieron que evacuar anoche a una veintena de habitantes de dos pueblos del Peloponeso, en la prefectura de Achaia, que se quedaron atrapados por las llamas que consumieron la mitad de los bosques de esa región, conocida por su belleza natural única y una gran atracción turística. Las autoridades locales responsabilizaron al comando general de bomberos por no intervenir a tiempo para evitar la propagación del fuego que, según declaran, 'culminó en un desastre total'. Veinticuatro horas más tarde, 150 bomberos, 100 soldados y 75 vehículos cisternas, ayudados por helicópteros, están en guardia para apagar los focos que se puedan avivar por los fuertes vientos que soplan en la región.
El récord de focos de incendios, 106 en doce horas y 126 en 24 horas, se marcó ayer en los cuatro puntos cardinales del país, incluidos aquellos que se iniciaron en los países colindantes y traspasaron las fronteras del norte. Grecia ha tenido que combatir una media de cien incendios por día con los 21 aviones cisterna Canadair con que cuenta, uno menos después de que un aparato se estrellara durante la extinción de un incendio en la isla de Eubea y murieran sus dos tripulantes. Los bomberos trabajan a destajo desde el 10 de junio y declaran que 'no dan a basto', por lo que el Gobierno anunció esta semana la contratación de 1.300 nuevos bomberos y ordenó patrullas de 24 horas en las zonas en peligro después de que 4.000 hectáreas se consumieran en el monte de Parnitha, el pulmón verde de Atenas, a fines de junio. El periódico ateniense 'Ta Nea' informa que Grecia solicitó ayuda por segunda vez a Bruselas para que sus socios europeos les faciliten aviones cisternas, pero no hay en la actualidad aparatos disponibles y sólo Rusia respondió con un helicóptero. El portavoz del servicio de bomberos en Atenas, Nikos Tsongas, ha declarado a los medios de comunicación que 'se hace lo posible' y los pobladores se quejan de que 'no hay suficientes medios para afrontar los focos de incendios'. El primer ministro, Costas Caramanlis, prometió hoy en Atenas que 'todos los damnificados serán indemnizados'.
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