El director de cine italiano Michelangelo Antonioni, que ha muerto a la edad de 94 años, era el cineasta de la incomunicabilidad, de la dificultad de vivir, del amor imposible.
Antonioni nació en Ferrara, en el norte de Italia, el 29 de septiembre de 1912, en el seno de una familia burguesa. Hizo brillantes estudios de economía en la universidad de Bolonia.
Fue primero crítico de cine en una revista local antes de trasladarse a Roma para seguir los cursos del Centro Experimental de Cine y colaborar en la revista Cinema, considerados como focos de resistencia al fascismo.
M. Antonioni
En 1942, en París, fue el asistente de Marcel Carné que rodaba 'Los visitantes de la noche'. Luego fue co-guionista de 'El retorno de un piloto', de Roberto Rossellini. Un año después rodó su primer documental, 'La gente del Po' y, en 1950, realizó su primer largometraje, 'Crónica de un amor'.
Con unas 20 películas se consagró internacionalmente: León de Oro en la Bienal de Venecia de 1964 por 'El desierto rojo'; Palma de Oro en el festival de Cannes, en 1967, por 'Blow up'; Premio especial del jurado en Cannes por 'Identificación de una mujer', en 1982; Oscar honorífico en Hollywood por el conjunto de su obra, en 1995; y León de Oro a una carrera en Venecia, en 1997.
Su estilo se afirmó en la trilogía de sus más célebres películas: 'L'avventura' ('La aventura'), en 1960; 'La notte' ('La noche'), en 1961; y 'L'eclisse' ('El eclipse'), en 1962, interpretadas por Monica Vitti, su actriz fetiche, su compañera y musa durante unos diez años.
'L'avventura' es considerada como el nacimiento de un cine introspectivo. Antonioni trató a fondo el tema de la dificultad de las relaciones humanas y la fragilidad de los sentimientos. Su consagración vino con 'Blow up', que cuenta la historia de un fotógrafo de moda que descubre en sus negativos que ha sido testigo de un asesinato en Londres.
El público dejará, sin embargo, de seguir un tanto sus películas, consideradas como de difícil acceso, aun cuando muy logradas estéticamente.
Semiparalizado por un ataque cerebral en 1985, Antonioni recibió el homenaje de todo el cine italiano durante una velada en Roma cuando cumplió 90 años, en septiembre de 2002. En los últimos años, bastante afectado por la enfermedad, se había refugiado en el mundo de las artes plásticas, realizando collages y móviles que fueron expuestos en Roma en octubre de 2006.