Semon sirvió el banquete en la boda de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarín
El banquete fue servido por Semon y en él se ofrecieron distintos tipos de menús, en consideración a las preferencias personales de los invitados como, sobre todo, a imposiciones religiosas.
Y así, hubo, por ejemplo, menú macrobiótico, mijar (para los musulmanes), Kosher ( para los judíos) y otro, el general, de muy naturales ingredientes.
Como dato curioso del banquete se puede destacar que los profesores y alumnos de las Escuelas de Panaderos de Barcelona prepararon panecillos creados especialmente para la ocasión, enriquecidos con leche y queso fresco cubiertos con copos de patata. Además – y hasta un total de 5.000 piezas- el citado gremio preparó pan dietético con harinas integrales, pan enriquecido con centeno y baguettes, así como tartas de manzana y frutas que sirvieron a los postres.
MENÚ Menú normal. En concreto, el menú normal constó de dos platos: quinoa real con verduritas y lomo de lubina al vapor con suflé de langostinos. Es bueno aclarar que la quinoa es un cereal procedente de Bolivia que se cultiva como una alternativa a la hoja de coca, y cuyos beneficios van a parar, en un cincuenta por ciento, a los campesinos que la cultivan.
El postre. Después, tras un preludio de chocolate amargo, llegó el postre estrella, la tarta nupcial, de cinco pisos pero sin figura de los novios coronándolas, realizada por el pastelero Jaime Foie.
Vinos. En el capítulo de vinos hubo grandes reservas de Rueda y Rioja, así como Jerez, y un cava extrabrut, también de categoría Gran Reserva, elegido en una cata a ciegas entre decenas de cavas catalanes, la tierra de adopción de los novios.
En el aperitivo se sirvió un típico vino vasco: el txakolí de Guetaria.
Los aperitivos. Los aperitivos a su vez estuvieron compuestos por chistorra, butifarra, jamón ibérico, muslitos de codorniz en salsa de soja y chocolate y croquetas.