240 piezas de gran valor 10-03-2005 El Museo Egipcio de Barcelona se llena de joyas faraónicas
240 piezas, algunas de ellas de 5.000 años de antigüedad, forman la exposición 'Joyas de faraones' que se ha inaugurado en el Museo Egipcio de Barcelona, entre las que figuran un anillo con el nombre de la reina Nefertiti o un pectoral con la representación de la diosa Isis.
Las piezas proceden de colecciones privadas y de la Fundación Arqueológica Clos, propietaria del museo barcelonés, y abarcan desde el periodo predinástico egipcio hasta la época grecorromana, lo que supone una antigüedad de unos cinco mil años.
Jordi Clos, presidente de la fundación, ha alabado 'la belleza y el diseño' de estas joyas, de las que ha dicho que 'las podríamos encontrar en una tienda de un diseñador actual de vanguardia'.
Máscara funeraria
Gran variedad de piezas expuestas Luis Manuel González, comisario de la exposición, ha explicado que las joyas han sido colocadas en las vitrinas siguiendo un itinerario en el que se han tenido en cuenta factores como su antigüedad, tipología, los colores, los materiales con los que fueron elaboradas y los diferentes tipos de piezas expuestas; collares, pulseras, anillos o pectorales.
La exposición se abre con tres piezas monumentales; dos grandes collares, denominados 'usejet', una de las joyas más utilizadas por los antiguos egipcios que se distingue por la variedad cromática de los materiales empleados así como por la dificultad de su confección.
La génesis de la joyería egipcia está presente en la muestra, con piezas de unos cinco mil años de antigüedad, con una serie de sencillos abalorios realizados con materiales diversos pero que ya ofrecen múltiples formas y un amplio colorido.
Vestido de lujo
Todo tipo de piedras preciosas Las joyas más antiguas fueron evolucionado hacia formas más sofisticadas y complejas, tanto por la forma en que fueron elaboradas como por los materiales utilizados como el oro, la plata, la turquesa, lapislázuli y la coralina, que forman la tríada de piedras semipreciosas, pero también utilizaron el feldespato, el jaspe y la amatista, entre otros materiales.
El comisario de la exposición ha explicado que el uso del color por parte de los antiguos egipcios estaba muy relacionado con la religión y sus creencias más profundas y así el color amarillo del oro representaba a los cabellos de los dioses o el verde de las piedras preciosas lo relacionaba con la fertilidad.
Varias de las joyas expuestas fueron concebidas para que formaran parte del ajuar funerario de los faraones o de grandes dignatarios del antiguo Egipto, pero hay otras, según ha dicho Luis Manuel González, que 'no sabemos para qué se usaban exactamente', pero no descarto que fueran utilizadas en ceremonias, ritos o en actos de la vida cotidiana.
Collar de ensueño
Un proyecto que comenzó hace tres años Jordi Clos ha manifestado que el proyecto de la exposición comenzó hace tres años y ha destacado la dificultad de reunir las 240 piezas, hasta el punto de que algunos coleccionistas que las han cedido para esta muestra 'las han traído personalmente a Barcelona'.
Clos también explicó algunas anécdotas vinculadas a antiguos propietarios de las joyas ya fallecidos, que abundan en las leyendas y misterios que siempre han rodeado a este tipo de creaciones humanas de cualquier época y material.
El presidente de la Fundación Arqueológica Clos se ha referido a un anillo de oro macizo, que fue propiedad de un urólogo barcelonés ya fallecido y cuya identidad no ha querido revelar, y que lo llevaba siempre puesto en los últimos años de su vida o cómo uno de los pectorales expuesto perteneció a la segunda mujer del actor Rodolfo Valentino, una joya que fue utilizada por el malogrado escritor Terenci Moix en una ocasión que se disfrazó de egipcio, una civilización que fue, junto al cine, una de sus grandes pasiones.