El comisionado de la Costa arranca con el compromiso de no interferir en la labor de los alcaldes
Con el compromiso de ayudar y ser un aliado, y no como alguien que pueda interferir en la labor de los alcaldes, las instituciones públicas y privadas. Con esa filosofía ha echado a andar oficialmente el nuevo comisionado para la Costa del Sol. Tras su nombramiento por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, Diego Martín Reyes ha comparecido públicamente en Málaga acompañado por el consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, el delegado del Gobierno andaluz en la provincia, José Luis Marcos, y la vicepresidenta de la Diputación y secretaria provincial del PSOE, Marisa Bustinduy.
'Los alcaldes de los municipios de la Costa del Sol, independientemente del color político, pueden estar tranquilos. No debe inquietarse absolutamente nadie, porque con este cargo a nadie se le restan competencias ni funciones', subraya el ex presidente de la gestora de Marbella. Es toda una declaración de intenciones con la que intenta apaciguar los recelos que su designación ha despertado en el PP y en sus alcaldes, donde se le ha llegado a calificar de 'comisario político', al ser un afiliado del PSOE. Martín Reyes asegura que su única vocación es la 'de ayudar' y confió en ser recibido con la 'misma buena fe' con la que llega al cargo.
Esta nueva figura administrativa, que al aglutinar materias transversales dependerá directamente de la Consejería de Presidencia, se encargará de asuntos como la planificación general, la ordenación del territorio y el litoral, las infraestructuras y los equipamientos del área que engloba a los municipios de Mijas, Fuengirola, Ojén, Benahavís, Istán, Estepona, Manilva y Casares. El comisionado anuncia que está ultimando la búsqueda de una oficina en Marbella, así como el personal de la misma y que en un par de semanas espera contar con una lista sobre sus líneas de actuación.
Gaspar Zarrías, por su parte, defiende la creación de esta figura 'singular y novedosa' y anunció que no se va a designar en otras zonas. Además, recalca que con ella se pretende asegurar una ordenación urbanística 'coherente y conforme a los intereses generales' de esta zona y se evitará 'la quiebra' de principios básicos del urbanismo con respeto al medio ambiente.
Estas explicaciones no convencieron al PP, que arremete duramente contra la creación de esta cargo, 'que no tiene ninguna base jurídica y que el PSOE se ha sacado de la chistera', en palabras de la portavoz popular en el Parlamento Andaluz, Esperanza Oña. Esta anuncia que en el próximo pleno de la Cámara andaluza van a preguntar sobre esta figura y plantearán su impugnación.
Oña califica de 'corrupción política en toda regla' el nombramiento de quien fuera presidente de la gestora de Marbella y militante socialista y declara que es un ejemplo más de la manera de actuar que tiene la Junta de Andalucía que se asemeja 'a la de la Gestapo'. 'Los alcaldes somos elegidos por los ciudadanos libremente y no nos tienen que controlar', añade.
La también alcaldesa de Fuengirola dice que el objetivo de este cargo es 'hacer famoso' y promocionar a Martín Reyes como futuro candidato socialista a la Alcaldía de Marbella y pagarle un sueldo público durante cuatro años. Extremo que negó el interesado. 'Mi vida municipal en el Ayuntamiento de Marbella empezó y terminó con la comisión gestora. Nadie me ha encomendado esa misión y yo me he encargado además de dejarlo bien claro a todos quienes han sido mis interlocutores', asevera. Martín Reyes señala que quienes usan estos ataques transmiten un lenguaje 'belicista y guerracivilista'. El presidente provincial del PP, Joaquín Ramírez, manifiesta que su nombramiento es 'poner a la zorra al cuidado de las gallinas'.