BUSCAR EN EL CANAL


Cultura

El efecto ZP
Juan Campmany

Estilo: Análisis de publicidad
Páginas: 250
Editorial: Ediciones Planeta
ISBN: 8408057294


COMPRAR 17 €


Otros libros de la semana
· La misteriosa llamada de la reina Loana
· El geco
· Hermano lobo
· Mundo libre



¿Cómo fue posible que el candidato a Presidente del Gobierno en España José Luis Rodríguez Zapatero, ZP, al que unos llamaban Sosoman y otros Bambi, ganara las elecciones la primera vez que se presentaba, lo que Felipe González y José María Aznar no lograron hasta el tercer intento aún teniendo muchas más experiencia política que él y mucho mayor apoyo de sus respectivos partidos? ¿Quién o quiénes hicieron que eso fuera posible?
El 12 de junio de 2001, el mismo día en que Bush visitaba España y a Ánsar, un equipo de publicistas políticos, creado ex profeso para el caso, capitaneados por Juan Campmany, se pusieron manos a la obra para cambiar la imagen del PSOE, y para presentar a su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, el futuro ZP. Aguzaron la vista y el oído para tomar medidas según reaccionaba el enemigo y sin prisa pero sin pausa fueron acercando poquito a poco, día a día, a José Luis Rodríguez Zapatero a las masas. Las distancias con sus adversarios políticos se fueron reduciendo y así pudo llegar a la Moncloa. Lo que sucedió el 14 de marzo del 2004.

"No hay confrontación política sin teatro. La política, desde la antigüedad clásica, tiene necesariamente una dimensión teatral y las campañas electorales de las democracias contemporáneas son el gran espectáculo de unos actores depositarios de lo que llamamos bien común o interés general". Y partiendo de esta base, Campmany, publicitario de larga y premiada trayectoria, nos muestra con este libro las interioridades de su trabajo, todo aquello que ni el público ni tan siquiera los periodistas pudieron ver.

Así se revela en estas páginas lo que se cuece en la cocina política y que tiene que ver con la publicidad. Lo que queda bien claro es que la estrategia utilizada para lanzar a ZP fue genial. A las pruebas hay que remitirse. Claro que la agencia de Campmany estaba curtida en mil batallas pues anteriormente había trabajado con Jordi Pujol, con CiU, y fue en parte el artífice de lo que se ha dado en llamar el oasis catalán, convertido ahora en desierto a cuenta del asunto del tres por ciento que destapó Maragall. Por cierto, este último también ha sido objeto publicitario de la agencia de Juan Campmany, de donde se demuestra que nadie es perfecto pues el honorable no se cansa de acertar.

Cómo se crea un slogan en diez días, Socialistas ahora, que no fue bonito pero sí eficaz; la chupa de Trinidad o cómo sacar partido a un asunto que se escapa de las manos; utilizar al contrincante: España no va tan bien, son minicampañas que han funcionado a las mil maravillas. Cierto es que también el PSOE y su secretario general, se pusieron en manos de la agencia y, por tanto, corrieron su riesgo. "A mí me parece muy bien" fue la frase que más veces repitieron tanto ZP como sus asesores, Blanco, Rubalcaba, Miguel Barroso, a lo largo de varios años al grupo de Campmany. La "oposición útil", ¿recordáis?, las alusiones al Quijote, el traído y llevado talante Zapatero, también fueron ideas de la agencia. En fin, en 1.000 días de trabajo publicitario se llegó a la Moncloa. Para que luego digan de la publi.



Te gustará si te gusta:
· El album privado de Cayetana de Alba
· El rey de los rojos: Don Juan de Borbón una figura tergiversada


Recomendado para los que no confían en sí mismos: ya tienen dónde acudir.
La clave: Un equipo de publicidad política creado por el autor del libro.
Lo mejor: La apuesta del cliente, el PSOE, por este equipo de publicistas.
Lo peor: Que ZP ganó las elecciones (eso dicen los del PP).
Lola Canales

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO