Cogersa tendrá la próxima primavera el estudio de alternativas a la incineradora
Cogersa dispondrá la próxima primavera de un estudio comparativo de las alternativas para el tratamiento de las basuras no recicladas en Asturias. Después de la reunión que el consejo de administración del consorcio mantuvo con la consejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, hizo público el encargo a la Universidad de Oviedo de un informe para determinar cuál es la mejor opción para deshacerse de los residuos sólidos urbanos. Se trata del octavo trabajo de ese tipo encargado por el Gobierno regional en los últimos años ante la polémica generada por la posible construcción de una planta incineradora en el vertedero central de Serín.
Hace tres semanas, al renovarse los órganos de gobierno de Cogersa tras las elecciones autonómicas y municipales del pasado mes de mayo, Fernández ya anunció la realización de nuevos estudios antes de tomar una decisión definitiva sobre la construcción del horno. Según confirmó Medio Ambiente, la Universidad asumirá la dirección de los trabajos, pero en ellos tomarán también parte expertos procedentes de otras comunidades autónomas. El departamento destacó que el enfoque será científico-técnico e interdisciplinar, es decir, que contará con la colaboración de especialistas en varias materias para abarcar todos los aspectos que la Administración valorará a la hora de tomar una determinación: el mínimo impacto ambiental y sobre la salud humana, la existencia de tecnologías 'de comprobada eficacia', el cumplimiento de la normativa y la viabilidad económica.
El plazo para la elaboración de las conclusiones será ajustado. Un portavoz de la consejería señaló que el departamento quiere contar con las recomendaciones para la primavera de 2008. El Ejecutivo ha defendido en los últimos meses que el tiempo del debate se está agotando y que la decisión sobre el futuro de Cogersa debe tomarse en breve. La vida útil del vertedero concluye en 2015, pues para entonces habrá alcanzado el límite de su capacidad. Varios altos cargos del Principado, que no siguen en sus puestos tras la remodelación del gabinete para la nueva legislatura, se despidieron de sus tareas el pasado mes de junio apuntando que el calendario apremia. A su juicio, las obras de la incineradora deberían empezar en 2011 para que pueda entrar en servicio a tiempo, ya que la construcción de unas instalaciones de esas características resulta compleja.
A partir de la elaboración del plan de futuro para el periodo 2002-2025, Cogersa ha solicitado estudios sobre varios métodos de recuperación de la basura, como el compostaje, el reciclaje y la valorización energética (para la que sería útil la cremación). De acuerdo con la dirección marcada por ese plan de futuro, los técnicos del Principado estiman que el modelo ideal de gestión de los residuos que genera el millón largo de habitantes de Asturias debe combinar cinco sistemas de tratamiento que describen como complementarios entre sí. Tiene prioridad la recuperación de materiales o reciclaje, pero también son necesarios el compostaje, la biometanización, la valorización energética y el vertido de escorias.
Pero ni siquiera el uso de todas esas técnicas garantiza la eliminación total de los desechos. En 2006, llegaron a Serín más de 450.000 toneladas de basuras. Una parte de ellas -denominada 'fracción resto' y compuesta por todos los materiales no recuperados- hace aumentar cada año la superficie ocupada del vertedero. La incineradora ayudaría a reducir su volumen y es la opción favorita de la gerencia del consorcio y de los responsables políticos de Medio Ambiente. Sostienen que, en caso de no abordarse las obras, sería necesario encontrar espacio para otro complejo de tratamiento de basuras.
En los últimos años, Cogersa ha encargado hasta siete estudios sobre el tratamiento de residuos y el reciclaje. El Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos (ISR), una organización sin ánimo de lucro, ha aportado tres y los otros cuatro corren a cargo de la Universidad de Oviedo, que ha entregado dos y tiene en elaboración otros dos, aparte del anunciado ayer. El más relevante para la polémica de la incineradora, uno de los escollos más importantes para la relación entre el PSOE e IU, se publicó el año pasado. El 'Estudio técnico y medioambiental sobre la incineración de residuos urbanos en Asturias' costó 113.000 euros realizó estudios de campo en plantas de España y varios países europeos y aconsejaba minimizar la emisión de partículas contaminantes.