Los afectados de Gaspar Arroyo exigen que se acelere la reconstrucción de los edificios
La concentración ante las puertas del consistorio palentino pretendía exigir a las administraciones que agilicen los trámites para la reconstrucción de los bloques 2, 4 y 6 derruidos tras la explosión de Gaspar Arroyo, en Palencia.
'Estamos peor que el 2 de mayo'. Con este sentencia definía el presidente de la Asociación de Víctimas y Afectados de Gaspar Arroyo la situación de bloqueo que su juicio padece la reconstrucción de los bloques 2, 4 y 6 derruidos tras la trágica explosión de gas del pasado 1 de mayo, que segó la vida de nueve personas y causó heridas a decenas de vecinos. José Luis Ainsúa lidera desde esa funesta mañana a un colectivo de vecinos que en algunos casos perdieron a familiares y, en todos, propiedades.
Más allá de las ayudas recibidas por las administraciones en forma de alquileres gratuitos y dinero en efectivo para efectos personales, sin duda la reconstrucción de la zona siniestrada fue el principal caballo de batalla de afectados y políticos tras la deflagración. Dos días después de la tragedia, la vicepresidenta primera de la Junta, María Jesús Ruiz, anunciaba tras la reunión del Consejo de Gobierno que la empresa pública Gical se encargaría de levantar los bloques derruidos. Medio año después, las máquinas no han empezado. No es un problema económico, sino urbanístico.
La explosión de gas de Gaspar Arroyo coincidió en el tiempo con la aprobación provisional por parte del Ayuntamiento del nuevo PGOU de Palencia. Este documento contemplaba que en la zona del casco histórico, donde está la calle afectada, sólo se podrían levantar edificios de tres alturas más planta baja, dos plantas menos que las que tenían los edificios derruidos. La manera de resolver esta contradicción entre la norma urbanística y la necesidad de devolver sus viviendas a todos los propietarios es la que ha provocado el enfrentamiento entre la asociación de afectados y las administraciones, en especial el Ayuntamiento.
Y es que el equipo de gobierno del socialista Heliodoro Gallego, con el apoyo de IU, decidió en el pleno municipal del pasado 19 de julio tramitar una modificación del PGOU, para poder reconstruir los tres edificios con sus correspondientes cinco alturas, y así presentar el documento a la Junta para su aprobación definitiva. La problemática de Gaspar Arroyo quedaba así incluida en el mismo paquete que otros asuntos urbanísticos de enjundia, como el soterramiento del ferrocarril o la ampliación del Hospital. 'Nunca debieron tomar esa decisión', sostiene José Luis Ainsúa.
La previsión de socialistas e IU de que en dos meses estaría aprobado el nuevo PGOU se vino abajo cuando el Consejo Regional de Urbanismo decidió suspender la aprobación del planeamiento urbanístico por la existencia de lagunas y deficiencias en cuestiones que nada tenían que ver con la tragedia de Gaspar Arroyo. La intención del equipo de gobierno socialista es presentar el documento corregido en enero. En el caso, probable pero no seguro, de que obtuviera la oportuna bendición, la concesión de licencias y otros trámites retrasarían el comienzo de las obras al mes de marzo 'Demasiado tarde, queremos que las máquinas comiencen a trabajar el 1 de enero', afirma Ainsúa.