Un disparo fortuito de un cazador hiere a una mujer en el bidegorri de Ortuella
Un plácido paseo por el bidegorri de Ortuella se convirtió ayer en una actividad de riesgo para una vecina de Abanto. La mujer, de 51 años, caminaba por la vía que comunica Portugalete con la playa de La Arena cuando un disparo fortuito le alcanzó en su mano izquierda. Según las primeras hipótesis que maneja la Ertzaintza, todo apunta a que el proyectil provenía de la escopeta de algún cazador. Eran las 8.50 horas y en la zona había varios aficionados a esta práctica en busca de su presa.
El suceso se registró en el itinerario que transcurre próximo al paraje de El Barracón. Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía autónoma y una ambulancia, que trasladó a la herida al Hospital de Cruces. Identificada como M.J.B.A, al cierre de esta edición, su pronóstico era reservado.
Una vez que la mujer fue evacuada, los ertzainas permanecieron en la localidad minera para tratar de esclarecer los hechos. A lo largo de la mañana, identificaron a varios cazadores 'como posibles autores del incidente'. 'No se ha podido imputar a nadie, por lo que la investigación continúa abierta', confirmaron fuentes de la Ertzaintza. Con el objetivo de conseguir más pistas, varios efectivos se trasladaron al centro sanitario de Cruces. Allí, tomaron declaración a M.J.B.A.
El suceso ha reabierto una polémica que se remonta varios años atrás. Y es que la zona, donde grupos de aficionados procedentes de varias localidades del entorno se afanan por conseguir su botín, no es un lugar aislado. Al contrario. Las viviendas del populoso barrio de Mendialde se encuentran muy próximas. El enclave, además, es frecuentado por cientos de paseantes en los días festivos, como ocurrió ayer. Así, amantes de la caza, ciclistas, peatones y vecinos conviven a escasos metros de distancia. De ahí que los residentes hayan protestado en varias ocasiones sobre 'el peligro' que conlleva este deporte.
Hasta ahora, el Ayuntamiento no había adoptado ninguna medida para poner fin a esta situación. Pero el incidente de ayer ha forzado al Consistorio a tomar cartas en el asunto. 'Ya tenía pensado examinar la cuestión, pero ahora aceleraremos los trámites para que no se vuelva a repetir ningún accidente', prometió el edil de Medio Ambiente, Txemi Tejedor. Sus planes pasan por hacer un estudio detallado del lugar y prohibir la caza si no se cumple la normativa. Según la legislación autonómica, debe existir una distancia mínima de cien metros entre un coto y un edificio, y otros cincuenta con respecto a un camino.
Pero éste no es el único área de Ortuella donde se registra el mismo problema. En Cadegal y Las Losinas, por ejemplo, es fácil encontrar perdigones. Por eso, estas zonas también serán objeto de análisis por parte del Ayuntamiento. 'Donde no se respete la ley pondremos carteles para anunciar el veto', añadió Tejedor. Al parecer, el blanco de los cazadores que acuden a estos parajes son las tórtolas.
El debate sobre este deporte en las inmediaciones de núcleos urbanos transciende a otras localidades vizcaínas. Es el caso de Bilbao. Vecinos de Otxarkoaga han llegado incluso a recibir disparos en las ventanas de sus propias casas.