Hace dos años que nos dejó Manuel Vázquez Montalbán,
poeta, novelista, ensayista, personaje comprometido con la Historia
propia y la ajena. Su visión lúcida de una realidad
social con la que no siempre comulgaba, su socarronería, su
espíritu de bon vivant, su cualidad de gran observador, le
llevaron a escribir sobre lo divino y lo humano con un estilo cínico
y demoledor, directo. Meses antes de emprender el viaje sin retorno
a Australia, Montalbán andaba seleccionando algunos artículos
sobre fútbol de los cientos que había escrito a lo largo
de su vida periodística, para publicarlos en un libro. Así
pues, Fútbol. Una religión en busca de un Dios es un
libro póstumo pero fruto de la propia mano del autor.
La edición final de este libro ha estado al cuidado de Daniel
Vázquez Sallés, hijo del escritor, quien señala
que la recopilación de los escritos del libro es fiel a la
que su padre dejó en su ordenador portátil, devuelto
por las autoridades tailandesas tras su fallecimiento en el aeropuerto
de Bangkok. En primer lugar aparece un ensayo que da nombre al volumen,
así lo dispuso Vázquez Montalbán, al que sigue
la selección completa de sus artículos en el mismo orden
que él había deseado.
Se concreta así un recorrido ágil por la evolución
de este deporte, que el escritor catalán practicaba en las
calles cuando era niño, hasta convertirse en pura mercadotecnia.
En estas páginas se expone la sociología del fútbol
que diseña la FIFA como "una nueva religión laica
organizada para beneficio de las multinacionales y las televisiones".
El orden que sigue el libro permite al lector abordarlo como si
de un ensayo se tratara. Los artículos aparecen reunidos
por capítulos de acuerdo con su temática y según
un orden cronológico subordinado a la materia, que conforma
tres divisiones: Una religión en busca de un Dios, Barça-Real
Madrid: enemigos necesarios y Fenómenos y fenomenologías.
Dice Montalbán que ni siquiera Ronaldo es un jugador de
fútbol real sino un diseño de la FIFA y de las multinacionales
de prendas deportivas. "Los dirigentes fichan para satisfacer
el afán consumista de las masas y los entrenadores diseñan
estrategias y piden jugadores que se adecuen al esquema previo",
que casi siempre es el que les dio éxito en el pasado. "A
los entrenadores de fútbol les pasa lo que a muchos críticos
literarios o de las artes plásticas: aprenden a leer o a
ver una sola vez en su vida".
El lector encontrará un examen objetivo de la trayectoria
de ídolos como Pelé, Di Stéfano, Cruyff o Maradona
y de los nuevos mitos como Ronaldo o Zidane. Sobre el Fútbol
Club Barcelona, equipo de sus amores, nos hace disfrutar con sus
reflexiones de por qué el Barça es más que
un club y cómo eso se cohesiona con las desgracias históricas
de Cataluña desde el siglo XVII, en perpetua guerra civil
armada o metafórica con el Estado español. En suma,
sus apreciaciones, análisis y afirmaciones no tienen desperdicio:
"Si Beckham se convierte en el gran valor añadido de
este Madrid posmoderno y casi posthistórico, Ronaldinho lo
es en el Barcelona, pero dadas las circunstancias regenerativas
del club catalán, aparte de su valor mediático, Ronaldinho
tendrá que jugar al fútbol, porque de él se
esperan esas asistencias de gol que devuelvan al club a la Liga
de Campeones". Amén.
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Recomendado no sólo para los que
aman el deporte rey.
La clave: Es el fútbol la nueva
religión del siglo XXI?
Lo mejor: Un análisis lúcido
y mordaz.
Lo peor: El deporte más bello
del mundo, una religión en manos de grandes multinacionales. |
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