J.M. Barrie, autor teatral y novelista escocés se convirtió
en el escritor británico más celebrado por el público
con dos títulos, El admirable Crichton y Peter Pan, éste
último logró ser la invención de un nuevo mito
para la literatura infantil. Estas dos obras fueron traducidas a casi
todos los idiomas europeos. Como narrador, Barrie dio testimonio de
una visión ácida, humorística y sentimental del
mundo y una delicada fantasía con su versión como cuento
infantil de Peter Pan.
El personaje de Peter Pan se presentó por primera vez en los
escenarios del Londres de 1904. La obra de teatro, que tuvo un éxito
sin precedentes, escenificaba la historia de un niño que no
quería crecer e inventaba todo tipo de aventuras para lograrlo.
Barrie ideó este relato en los frecuentes y largos paseos que
daba por los jardines de Kensington con los hijos pequeños
de un matrimonio amigo. Para distraerlos, les contaba cuentos y episodios
de hadas maravillosas que habitaban allí, en aquellos jardines.
En 1906 Barrie trasformó su obra de teatro en un hermoso
cuento infantil, Peter Pan en los jardines de Kensington. En él
cuenta las costumbres y la vida de las hadas y cómo un bebé
cuando se hace niño se muestra diferente y evita ser como
los demás para no crecer nunca y quedarse a vivir en aquel
mágico parque. Nacía así un mito moderno y
universal de la cultura popular, tan emblemático como lo
fueron Don Juan Tenorio o Hamlet. Cinco años más tarde,
Barrie escribió Peter Pan y Wendy, la archiconocida historia
mundialmente famosa cuando Walt Disney la llevó a la gran
pantalla en hermosas imágenes de animación.
Peter Pan y Wendy narra la asombrosa aventura de tres niños
ingleses que una noche reciben la visita de un extraño ser
con poderes mágicos. Este ser pequeño, vestido de
verde, Peter Pan, les invita a volar con él a su lugar de
nacimiento, el País de Nunca Jamás. Allí se
les une el hada Campanilla y juntos vivirán inauditas y peligrosas
hazañas con indios y piratas, especialmente con el malvado
capitán Garfio.
En los años ochenta apareció en la psicología
moderna lo que se llamó síndrome de Peter Pan, es
decir, la negación por parte de algunos sujetos de abandonar
la adolescencia. El psicólogo norteamericano Dan Kiley denominó
así al conjunto de rasgos que padece una persona por los
que no puede abandonar el rol de hijo para iniciar el de padre.
Pese a ser un problema que puede presentarse en ambos sexos, es
mucho más frecuente en hombres, sujetos inseguros que afectados
por la inmadurez sufren consecuencias de ansiedad, narcisismo, machismo,
soledad y conflictos relativos al rol masculino. La resistencia
a adquirir responsabilidad puede acarrear gravísimos problemas
en la relación de pareja y otras distorsiones de la personalidad.
¿No os viene a la cabeza la trágica historia de Machael
Jackson?
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Recomendado para almas cándidas
con afán de aventura.
La clave: Una imaginación desbordante.
Lo mejor: El nacimiento de una gran leyenda.
Lo peor: El síndrome de Peter
Pan. |
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