Este libro es una continuación de Imperio, escrito por los
mismo autores, que se centra en la nueva forma de soberanía
global. Ningún Estado-nación, ni tan siquiera el más
poderoso de todos, los Estados Unidos de América, puede actuar
por su cuenta y prescindir del resto de las potencias de la red del
Imperio. En Multitud, Negri y Hardt se ocupan de la alternativa viva
que crece en el interior del Imperio...
La posibilidad de la democracia a escala global, lo que Hardt y Negri
llaman el proyecto de la multitud ( ni masas, ni pueblo, ni clase
obrera, denominaciones que no se atienen a la época actual),
se vislumbra. Pero esta posibilidad de democracia global está
amenazada por el estado endémico de guerra mundial, o mejor,
guerra global. Esta guerra, de una duración indefinida y carácter
generalizado, resiente la vida social y plantea un particular orden
político.
Cuando se dice guerra global no se exagera un ápice, basta
con consultar cualquiera de las impresionantes listas que se publican
todos los años en diversos medios de los conflictos bélicos
activos en el mundo. Por ejemplo, los Atlas que publica anualmente
Le Monde Diplomatique o The Penguin Atlas of War and Peace son abrumadores.
Cuando se dice globalización habría que atenerse
a dos instancias: "El Imperio extiende globalmente la red de
jerarquías y divisiones que mantienen el orden mediante nuevos
mecanismos de control y de conflicto constante. Pero la globalización
también crea nuevos circuitos de cooperación y colaboración
que se extienden por encima de las naciones y de los continentes,
y que hacen posible un número ilimitado de encuentros".
Desgraciadamente esto no nos lleva a pensar que todos seamos iguales
y que todos los habitantes del orbe tienen los mismos derechos,
pero sí que, aún siendo diferentes, podemos actuar
en conjunto. De hecho así ha sucedió con las protestas
globales contra la guerra de Irak.
El factor común que hermana tantas luchas y movimientos
de liberación del mundo contemporáneo, ya sea a escala
local, regional o global, es el anhelo de democracia, aunque ese
anhelo por sí mismo no garantiza que se pueda conseguir el
objetivo. Pero los autores de Multitud reconocen que no se debería
subestimar tal reivindicación. "La democracia, por lejana
que parezca, es necesaria en nuestro mundo, es la única respuesta
a los acuciantes problemas de nuestros días, y es el único
camino para salir de nuestro estado de conflicto y guerra permanentes".
Además, creen que con este libro persuadirán a los
lectores de que la democracia de la multitud no solo es hoy necesaria,
sino también posible.
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Recomendado vehementemente para conocer
el mundo en que vivimos.
La clave: La reflexión de un peso
pesado en filosofía política.
Lo mejor: Dar respuesta a tanto marasmo.
Lo peor: Este libro no resolverá
la pregunta ¿qué hacer? |
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