El primero es un raro ejemplar de un boletín científico en el que Francis Crock y James Watson, ganadores del Nobel de Medicina junto a Maurice Wilkins, describen por primera vez la estructura molecular del ADN.
El boletín incluye también textos de Wilkins, Rosalind Franklin y Raymond Gosling, en los que se ofrece una exposición detallada de la base científica que dio pie a ese descubrimiento, de enorme trascendencia para las posteriores investigaciones genéticas.
El ejemplar que se subastará en la sala Christie's lleva en su primera página las firmas de Crock, Watson, Gosling y Wilkins, y se calcula que puede alcanzar un precio de entre 37.000 y 52.000 euros.
En ese documento, Crick y Watson aventuran que su descubrimiento abre las puertas a la clonación genética gracias a un mecanismo descrito plenamente en el segundo documento que se ofrece al mejor postor y que lleva el título de 'Implicaciones Genéticas de la Estructura del Acido Desosirribonucleico'.
Publicado en mayo de 1953, lleva las firmas no sólo de Crick, que lo escribió al alimón con Watson, sino también de Peter Pauling, que desempeñó un papel importante en la carrera hacia el descubrimiento de la estructura del ADN.
Peter era hijo del premio Nobel de Química (1954) (y también de la Paz, en 1962) Linus Pauling, quien ya en 1952 había lanzado la hipótesis de tres cadenas helicoidales como estructura del ácido de la herencia genética.
Paul, que era a la sazón estudiante de posgrado en Cambridge, mostró el 28 de enero de 1953 el manuscrito de su padre a Watson y Crick.
Estos llegaron a la conclusión de que la estructura propuesta por Linus Pauling estaba equivocada, pero sabían que su colega no descansaría hasta dar con la verdadera.
Y así fue como empezó la carrera para descubrir la estructura del ácido desoxirribonucleico.
El último lote que se subasta son unas galeradas de un texto escrito por Crick bajo el título de 'Naturaleza General del Código Genético', escrito en 1961, antes de la concesión del Nobel de Medicina a los tres descubridores.
En él se señala que el código genético está basado en tripletas -
tres bases para un aminoácido-, y se propone la sintaxis necesaria para leer correctamente las largas secuencias de las mismas.