La alcaldesa de Marbella convoca la Mesa de Participación del PGOU
El PSOE de Marbella no apoyará la demolición de viviendas habitadas De la ilusión que provocó el acuerdo entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Marbella sobre la redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se ha vuelto, en poco más de un año, al pesimismo más severo sobre el presente y futuro del urbanismo en Marbella.
El equipo redactor del nuevo planeamiento ha incumplido los plazos para la presentación de un avance y la Junta acusa al equipo de gobierno marbellí de deslealtad por no cumplir las sentencias judiciales sobre paralización de obras ilegales.
En medio de este panorama, la oposición política, los agentes sociales y los colectivos vecinales se han quejado de ser unos convidados de piedra a los que no se les facilita información directa y concreta de este contencioso, tan importante para la ciudad.
Marisol Yagüe anunció ayer por sorpresa que la Mesa de Participación del PGOU, órgano donde todos los sectores de la ciudad tendrán voto, mantendrá su primera reunión el 10 de mayo.
La alcaldesa explicó: «La reunión se va a efectuar con la Junta de Andalucía o sin ella. Si no hemos activado antes la Mesa hace meses ha sido por hacerle caso a la Junta, que prefería que antes hubiera Avance sobre el que discutir. El Ayuntamiento sí está cumpliendo el convenio de colaboración que firmé con la Junta y en él se recoge esa reunión de la Mesa sin esperar al Avance, para conocer la opinión de todos los ciudadanos».
En ese sentido, la primera edil reiteró que, por el momento, el coordinador general del PGOU, Arturo Moya, ha trasladado al equipo redactor del Plan las inquietudes de todos aquellos colectivos y partidos políticos que se han reunido con él, para que Manuel González Fustegueras -responsable técnico del nuevo planeamiento- los tenga en cuenta en su trabajo.
Yagüe, asimismo, reiteró que el equipo redactor del PGOU no ha hecho entrega todavía del borrador del avance al Consistorio que, en definitiva, es el que contrató a Fustegueras y reconoció un retraso considerable con respecto a la fecha anunciada para este primer avance.