La plantilla de Antibióticos convoca manifestaciones en León, Valladolid y Madrid
Los trabajadores de Antibióticos van a convocar tres manifestaciones antes de que acabe el mes. La primera será en León, la segunda en Valladolid y, la tercera, en Madrid. Las fechas de estas movilizaciones se conocerán el próximo martes por la tarde, en una asamblea donde los empleados tendrán que aprobar el calendario de manifestaciones propuesto por el comité de empresa. Todavía no se han planteado las fechas, pero tendrán que ser muy seguidas porque las manifestaciones se van a producir antes de comenzar la huelga indefinida convocada para el día 30.
Ayer se produjo en León un encuentro entre los representantes de los trabajadores, la empresa y responsables del Servicio de Relaciones Laborales del Gobierno regional, para tratar de llegar a un acuerdo y revocar la convocatoria, pero no hubo tal acuerdo. Los dueños de Antibióticos no están dispuestos a retirar el expediente de regulación de empleo, que supondrá mandar al paro a 170 de los 420 trabajadores, y ante esa decisión, el comité decide mantener la huelga. A pesar de que quedan dos semanas por delante, ya no habrá más encuentros para intentar parar la huelga, que sigue adelante salvo que los trabajadores se desdigan a última hora.
La dirección de la compañía ha realizado una oferta a los empleados consistente en olvidarse del despido del 40 % de la plantilla si los trabajadores aceptan el expediente de suspensión, pero tampoco ha habido acuerdo.
Al margen continúan las especulaciones sobre la venta de la factoría a otros empresarios que asuman la continuidad de Antibióticos. Las últimas noticias indican que el Gobierno regional ha encontrado dos posibles compradores, una compañía israelita y una española, de las que no ha desvelado el nombre para preservar la seguridad de la operación.
En paralelo, el PSOE leonés está haciendo gestiones para que constructores de la capital pertenecientes a Agelco, la agrupación que ha reflotado la compañía aérea Lagun Air y otras empresas de la capital, compren la fábrica y se apoyen en un socio tecnológico que se encargue de la producción de fármacos. Suena el nombre de los laboratorios leoneses Ovejero.