APDH-A saluda la celebración de la cumbre en Córdoba pero lamenta que la ciudad rechace a los rumanos pobres
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A) saludó hoy como un hecho positivo que Córdoba acoja la Conferencia de la OSCE sobre el Antisemitismo y otras Formas de Intolerancia, aunque lamentó que, de forma paralela, exista un 'rechazo institucional en la ciudad a los rumanos pobres, es decir, a los de etnia gitana'.
A través de un comunicado, APDH-A aseguró que Córdoba, 'que alberga en su seno tanta historia de las tres culturas, la judía, la musulmana y la cristiana, parece ciertamente el lugar más adecuado para impulsar la tolerancia desde una cumbre internacional, pero, si bajamos la vista al día a día y a las prácticas cotidianas, quizás ya no tengamos tanto para presumir y seamos los primeros que tenemos que recoger de este encuentro el propósito de enmienda, para encarnar lo que predicamos'.
APDH-A se refirió de esta forma a cómo en la capital cordobesa se han desmantelado ya en distintas ocasiones en los dos últimos años los campamentos que montan los inmigrantes rumanos de etnia gitana, que habitualmente llegan a la ciudad con pocos recursos económicos y se dedican a practicar la mendicidad, en muchas ocasiones utilizando para ello a menores.
El desmantelamiento de dichos campamentos y la orden de expulsión para los que están en situación irregular en España, en base a la Ley de Extranjería, 'es lo único que encuentran en Córdoba estos inmigrantes, pues para ellos no hay sitio en esta ciudad, en la que se articulan contra ellos todos los mecanismos legales posibles, pues a todos nos molesta ver su extrema precariedad'.
Según APDH-A, 'la falta de una respuesta social a esta realidad de pobreza, ignorándola, en el mejor de los casos, no es precisamente tolerancia, y el rechazo institucional que ello conlleva siembra rechazo social, pues desde el subconsciente colectivo se asume esta realidad como rechazable, como culpable en algún modo de su pobreza y su situación, y así ya tenemos plantados los gérmenes de la xenofobia'.
A modo de conclusión, APDH-A recordó que, como hoy mismo ha dicho en Córdoba el ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, en la inauguración de la Conferencia de la OSCE, 'sin compromisos prácticos, las declaraciones quedan sólo en eso, en meras declaraciones de buenas intenciones, siendo la puesta en práctica de políticas concretas, que puedan atajar las actitudes racistas en Córdoba, de políticas integradoras que velen porque los derechos básicos estén garantizados para todos' las que impedirían el avance de la intolerancia y la xenofobia.