Detenidas 9 personas en España por prostituir a mujeres nigerianas
La policía ha desarticulado una red de prostitución de subsaharianos que actuaban en España y ha detenido a nueve personas, en una operación realizada en colaboración con la Policía nigeriana encargada de asuntos de inmigración y prostitución.
Esta red de prostitución, que introducía en España a mujeres nigerianas a las que obligaban a prostituirse atemorizándolas mediante prácticas de "vudú", se dedicaba además a realizar estafas a nivel nacional e internacional utilizando el método del envío de "cartas nigerianas".
Los detenidos son los nigerianos Mary S. (31), Sylvester N.(35), Amen I.(30), Emmanuel E.(31), Dreams Clement O. (22), Vicent B. E.(25) y Florence O.(28); Joy S.(24), de Sierra Leona, y Fátima P. (30), de Liberia, todos ellos residentes en Madrid capital y en las localidades madrileñas de Coslada y Fuenlabrada.
Así fue la investigación La investigación se inició hace cinco meses en Nigeria al interceptar el Servicio de Aduanas de ese país un paquete postal procedente de Madrid, dirigido a Esther E., con objetos y prendas relacionados con rituales de vudú y fotografías de mujeres jóvenes desnudas, y la detuvo por importación de pornografía.
A partir de este momento las autoridades nigerianas llevaron a cabo una investigación paralela, coordinada por la Policía española, para descubrir a todos los implicados y localizar a las mujeres posibles víctimas de esta red de tráfico de mujeres, que podía encontrarse en España.
Los integrantes de la red se dedicaban también a cometer estafas por el procedimiento conocido como "cartas nigerianas", utilizando para estas prácticas un domicilio en la calle Pablo Lafargue, de Madrid, auténtico centro de operaciones de la organización y el lugar desde donde se distribuían dichas cartas.
El modo de proceder, se basa en enviar cartas o correos electrónicos a compatriotas en los que se comunica que se está en posesión de una importante cantidad de dinero procedente de ayudas internacionales, y se invita a éstos a gestionar dicho dinero a cambio de un pago previo, asegurándoles que la gestión producirá grandes beneficios.
Este adelanto lo justifica el delincuente alegando que el dinero concedido se encuentra en bancos o compañías de seguridad en el extranjero, y que hay que pagar impuestos, cánones y trámites.