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El inicio de la jornada matutina en que los londinenses acuden a sus empleos fue interrumpido el jueves por una serie de explosiones en tres trenes subterráneos y un autobús. Los ataques son los peores sufridos por la capital británica desde la Segunda Guerra Mundial. Los servicios de autobús y del tren subterráneo reanudaron sus rutas el viernes a la vez que la policía retiró los cordones que habían aislado muchas calles del centro de la ciudad tras la serie de explosiones del día anterior. Las autoridades advirtieron a las personas que viajan de sus casas al trabajo que podrán sufrir algunas interrupciones en el servicio de transporte colectivo. También se les pidió que permanezcan vigilantes.
Hasta el momento, la policía británica aún desconoce si las explosiones fueron provocadas por suicidas o si eran bombas más convencionales. El gobierno británico implicó a militantes musulmanes en los atentados. El ministro de Exteriores, Jack Straw, dijo que todos los indicios apuntan a la organización al-Qaeda. Straw declaró que las explosiones "llevan todo el sello de una organización basada en al-Qaeda y también su crueldad". En un mensaje de condolencia, el primer ministro de Irak, Ibrahim al-Jaafari, afirmó que todos los países deberían trabajar unidos para vencer la amenaza del terrorismo. Plan de emergencia El plan de emergencia de la ciudad se activó en cuestión de minutos, después de la primera explosión que ocurrió poco antes de las 8:00 GMT cerca de la estación de metro Liverpool Street. Cientos de policías, ambulancias y bomberos se trasladaron a los sitios de los ataques. Los heridos fueron transportados a hospitales en ambulancias, autobuses y helicópteros. Las autoridades informaron que 45 personas se encuentran en estado crítico con quemaduras y fracturas, y que varias víctimas sufrieron la pérdida de extremidades. El departamento de bomberos se dedicó a rescatar a las personas que quedaron atrapadas en el metro. La mayoría de ellas salió cubiertas de sangre. "Escuchamos un gran ¡BANG! Y los vagones se llenaron de humo. Durante los primeros segundos nos invadió un espeso silencio que fueron seguidos por gritos de desesperación. Estuvimos allí durante 20 o 30 minutos. Pensamos que nos íbamos a morir", declaró a la prensa uno de los pasajeros del tren. Reacciones en el extranjero El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas pasó una resolución unánime condenando los ataques de este jueves. Durante una sesión de emergencia, el Consejo urgió a todos los países a cooperar en la búsqueda de los responsables, para así poder enjuiciarlos. Horas antes, el premier británico Tony Blair leyó un comunicado del Grupo de los Ocho -que se reúne en estos días en Gleneagles, Escocia- en el cual declaraban que los atentados de Londres son un golpe para todos los países del G8 y para todas las personas civilizadas en el mundo. Los mensajes de consternación y solidaridad también llegaron de todas partes de Europa y el mundo.
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