El detenido por el crimen de Joy Eslava ya intentó matar a otro joven con un hacha
El joven de 23 años de origen magrebí Rashid Tachti, detenido como presunto autor del asesinato la madrugada del 26 de diciembre del chico español Roberto García Grimaldo en la discoteca Joy Eslava, está acusado, además, de un delito de homicidio en grado de tentativa contra otro joven, también magrebí, al que, supuestamente, agredió con un hacha el pasado 6 de septiembre en Leganés, informa Ep. En ese ataque, la víctima sufrió graves heridas, aunque salvó la vida. Desde entonces, Rashid estaba en paradero desconocido, por lo que, 48 horas después del suceso, se cursó una orden de busca y captura.
Rashid Tachti cuenta con 18 antecedentes policiales por robos violentos, delitos contra las personas y contra las salud pública, y había sido expulsado de España hace seis meses; sin embargo, tuvo que ser devuelto a nuestro país después de que Marruecos no le reconociera como ciudadano.
El detenido prestará declaración ante el Juzgado de Instrucción número 18 próximamente; asimismo, el día 20, cuatro testigos del crimen intentarán reconocer al presunto criminal en una rueda de reconocimiento. Mientras esto ocurre, lo que hay en los juzgados son las declaraciones de varios trabajadores de la discoteca Joy Eslava, de algunos agentes policiales y de los amigos de la víctima. Tanto Tachti como su amigo Anas Walaki, que también fue detenido, se han negado a prestar declaración ante los agentes del Grupo X de la Brigada Judicial de la Policía. Lo tendrán que hacer ante el juez.
Mientras, los amigos de la víctima han mostrado algunas contradicciones en sus relatos ante la Policía y el Juzgado número 49 de Madrid. Mientras que la mayoría de quienes celebraban un cumpleaños con Roberto, conocido como «Edi», aseguran que se produjo una primera discusión con el grupo de Rashid a causa de comentarios que éstos hicieron a una de las chicas del grupo de la víctima -incluido algún tocamiento en el trasero-, y que, unos diez minutos después, se produjo la segunda pelea, que acabó con la muerte de Edi, uno de ellos declaró algo diferente el pasado 31 de diciembre ante el juez. Concretamente, este chico afirmó que su grupo de amigos no tuvo «ninguna pelea con los amigos de Rashid», al que, por ciento, conocía de vista. La primera trifulca fue, según asegura, con otro grupo de personas. El segundo enfrentamiento lo tuvieron diez minutos después con otros jóvenes, entre quienes se encontraba el acusado.
El declarante, además, dijo que en la primera, Anas recibió un golpe, aunque él no tenía nada que ver con el asunto inicial. Esto, afirma el amigo de Edi, se lo comentaron otros amigos que estaban presentes. Asimismo, a diferencia de lo que declararon ante la Policía dos de los chicos del grupo de Edi, el declarante indica que Rashid no salió del baño con el machete, sino que fue a buscarlo a su coche. Tanto este joven como la propia hermana del fallecido, según consta en las diligencias, reconocieron que Edi cumplía el tercer grado en el Centro de Internamiento Victoria Kent por robo y lesiones, motivo por el que llevaba una pulsera de seguimiento de presos en uno de sus tobillos. Uno de los policías, al entrar en el local, halló a un grupo de 15 personas, pateando a Anas Walaki, quien, lleno de sangre y dolorido, vomitó allí mismo.