La Junta de Castilla-La Mancha defiende su actuación en el incendio de Guadalajara
El Gobierno de Castilla-La Mancha defendió este martes su actuación en el incendio de Guadalajara al cumplirse un mes del inicio de este fuego que costó la vida a once integrantes de un retén y quemó 13.000 hectáreas.
El consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno autonómico, Máximo Díaz-Cano, explicó ante la comisión de investigación abierta que los medios humanos y técnicos desplegados para atajar las llamas fueron suficientes y que los responsables de solicitar más o menos medios son los técnicos, 'porque para eso son especialistas en incendios y esa responsabilidad no recae en los políticos'.
No obstante, manifestó que el Gobierno de Castilla-La Mancha y su presidente, José María Barreda, nunca se han escondido detrás de los técnicos y la prueba está en que (Barreda) 'ha dado la cara desde el primer momento, incluso a riesgo de que lo pudieran agredir físicamente como se intentó de hecho en algún pueblo'.
El portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha se enfrentó a las preguntas críticas del Grupo Popular que acusó al Ejecutivo regional de no haber aportado suficientes medios en las primeras horas del fuego. Según Díaz-Cano, afirmar que la muerte de once miembros del retén con base en Cogolludo (Guadalajara) se habría evitado empleando más medios o activando antes el nivel de Alerta 2 'es una enorme temeridad'. Todo lo contrario se apuntó desde el Grupo Popular, cuya portavoz en esta comisión, Ana Guarinos, criticó que la Junta pidiera dos aviones anfibios al Ministerio de Medio Ambiente en la mañana del 17 de julio 'cuando pudo pedirlos la noche anterior'.
'Lógicamente cuando esos aviones quisiesen empezar a actuar íbamos a estar muy próximos a las horas de mayor dificultad climatológica para controlar el incendio', agregó la diputada popular, que acusó al Gobierno autonómico de no haber sabido coordinar los medios con que contaba para luchar contra el fuego.
El PP anunció este martes la presentación de mociones en todos los ayuntamientos de esta comunidad para pedir la solidaridad hacia los pueblos de Guadalajara dañados por el incendio, lamentar el 'escaso protagonismo del ministro de Defensa y ex-presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, en este asunto y condenar cómo se ha procedido desde el Gobierno central y el Gobierno regional desde que se inició el fuego', según informó Enrique Belda, secretario de Política Autonómica y Local del PP castellano-manchego.
Transcurrido un mes desde que se inició este incendio forestal en Riba de Saelices (Guadalajara) presuntamente por una barbacoa mal apagada, los trece municipios de la provincia de Guadalajara afectados por el fuego esperan no ser olvidados con el paso del tiempo. Muchos de ellos aún no han podido evaluar los daños. Es el caso de Villarejo de Medina cuyo alcalde, Laurentino Ortega, afirmó este martes que 'todavía es muy pronto para hacer un balance. Nosotros no hemos podido valorar lo que se ha quemado y no tenemos ningún dado. Creo que el Estado tiene más datos que nosotros'.
Este alcalde, como los del resto de pueblos afectados, siguen reclamando que la madera quemada se extraiga en menos de un año, se proceda a una restauración forestal, se compense económicamente a los municipios y se mejoren las infraestructuras de comunicación de la comarca. En uno de estos pueblos, Mazarete, tendrá lugar este miércoles un homenaje a los once fallecidos del retén de Cogolludo: se plantarán once pinos -uno por cada uno de ellos-, un acto en memoria de estas once víctimas que fue acordado el pasado fin de semana por la comisión de alcaldes creada por los trece municipios dañados.