La participación en este primer referéndum interno del PS fue muy elevada, ya que casi 95.000 de los 120.027 compromisarios llamados a votar el miércoles, lo que equivale al 79%, acudieron a las urnas para responder a la pregunta: '¿Aprueba el Tratado Constitucional?'.
A falta de los resultados completos, el 'número tres' de la formación, Francois Rebsamen, próximo al líder del PS y capitán del bando del sí, Francois Hollande, calculó que el sí superaría un 55%.
Hollande, que se empleó a fondo en la intensa campaña a favor del sí, junto con otros 'barones' del PS, comentará a media mañana de hoy este resultado que constituye un éxito personal para él, a menos de tres años de las elecciones presidenciales en Francia.
Laurent Fabius, número dos del PS, 'presidenciable' y abanderado del 'no', concedió la derrota en un comunicado, unas tres horas después del cierre de las urnas.
'Al término de un debate necesario sobre un tema complejo pero vital para el futuro, los militantes socialistas acaban de pronunciarse mayoritariamente por la adopción del proyecto de Constitución europea', declaró Fabius.
'Tomo nota' del resultado, si bien 'lamentándolo', agregó Fabius, quien expresó su 'apego a la unidad' del PS y dijo que sigue siendo 'fundamentalmente favorable a una Europa 'social, en la fidelidad a los compromisos de izquierda que hemos asumido ante nuestros conciudadanos'.
El resultado de esta consulta sin precedentes era importante para el PS, para Francia, que se pronunciará en un referéndum sobre la ratificación de Carta Magna en 2005, según ha prometido el jefe de Estado, Jacques Chirac, y para Europa.
El PS, primer partido de la oposición, es la primera fuerza política de Francia tras sus victorias electorales de este año.
Un eventual 'no' de Francia al nuevo Tratado de Roma hubiera supuesto un mazazo a la construcción europea.
Durante la campaña, en la que obtuvo el firme respaldo de los líderes socialistas europeos, incluido el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, Hollande dramatizó las consecuencias de un eventual rechazo de la Carta Magna.
El y otras figuras del bando favorable al sí, como el también 'presidenciable' Dominique Strauss-Kahn, habían advertido de que un 'no' crearía una crisis, aislaría al PS en Europa y pondría en entredicho el proceso se construcción europea.
Por el contrario, Fabius, en una alianza coyuntural por el 'no' con el ala más izquierdista del PS, aseguraba que no habría 'ni caos ni crisis' y que el texto tendría que renegociarase.
El líder de una de las dos corrientes minoritarias izquierdistas, Jean-Luc Mélenchon, reconoció durante la noche que el resultado de la consulta era una 'gran decepción' y que 'el techo se le había desplomado' sobre la cabeza.
Otro partidario del 'no', también del ala izquierdista, Vincent Peillon, denunció 'el escenario del miedo y del aislamiento' esgrimido en la campaña por el campo del 'sí'.
En cambio, el satisfecho portavoz del PS, Julien Dray, dijo que Francois Hollande 'condujo la batalla' y tuvo un poder de tirón 'superior' a lo que se preveía con sus argumentos.
Preguntado sobre si Fabius es 'el gran perdedor' esta noche, Dray respondió que Hollande no quiso 'personalizar' el debate: 'no se trata' de quien gana sino de que el PS 'está reforzado' y toda Europa 'se reencuentre detrás de ese tratado'.
Un primer análisis de los resultados indica que partidarios de Fabius se pasaron al sí, mientras que los de las corrientes minoritarias izquierdistas fueron más fieles.