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Según Rodrigo, su hermano era un chico 'normal y tranquilo' que 'no tenía problemas con nadie y con nadie se metía', aunque lo sucedido le hace querer 'saber con los amigos que andaba'. Rodrigo habló a la prensa a la salida del Instituto Anatómico Forense, adonde había acudido con su madre y otros miembros de la familia, que fueron acompañados por el defensor del menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades. En el suceso de anoche resultó también herido de gravedad, con tres puñaladas en la espalda, otro ecuatoriano de 20 años, amigo del fallecido e identificado como Johnny, a quien hoy la Policía tomó declaración, según las fuentes policiales. La noche anterior, otro joven de 22 años también quedó herido grave en una pelea entre unos 30 pandilleros en la que recibió cinco puñaladas.
La Policía detuvo la primera noche a tres presuntos participantes en la reyerta cerca de la calle Doctor Esquerdo, a los que amigos de la víctima identificaron como los agresores, y anoche a otros tres que huían de la zona donde falleció Wilson, y está interrogándolos para determinar su responsabilidad en los hechos. No obstante, para el control de estas bandas, cada vez más presentes en Madrid y Barcelona, la Policía se encuentra con el freno de los beneficios que la ley otorga a los menores de edad. En Madrid, su principal zona de actuación es el distrito de Arganzuela, seguidos de otros del sur de la capital como Usera, Carabanchel, Vallecas, Villaverde o Latina, explicaron fuentes de la Jefatura Superior de Madrid.
La mayoría de sus miembros son varones, ecuatorianos en un 80 por ciento pero también dominicanos, colombianos, peruanos e incluso algunos españoles, que se pelean por el control de sus 'zonas de esparcimiento'. En las bandas hay algunas chicas, que suelen ser las novias de sus miembros y que, en el caso de los 'Latin Kings', han adoptado el nombre de las 'Latin Queens'. Estas bandas, que actúan en Sudamérica, se asentaron en España hace al menos tres años. La Policía tiene ya identificados en Madrid a más de 400 miembros de 'Latin' y 'Ñetas', las dos principales y más violentas, rivales acérrimas. Son también las más numerosas en Barcelona, donde durante la pasada verbena de San Juan un grupo de estética 'Latin' apuñaló a un chico ecuatoriano que esperaba el tranvía.
Las fuerzas de seguridad han creado un grupo de trabajo específico para estudiar el alcance de estas bandas en Barcelona. Los pandilleros son hijos de familias desestructuradas, cuyos padres a menudo los dejaron con parientes en su país de origen y, una vez los han podido traer a España, apenas pueden ocuparse de ellos porque trabajan todo el día. Aunque cometen pequeños robos para comprar comida o por el placer de amedrentar, no viven del delito y, según la Policía, no representan un peligro de ataque para la población 'porque sus rivalidades son entre ellos', según explicó un responsable de investigar a estas bandas urbanas. Las dos reyertas consecutivas llevaron al consejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, el popular Alfredo Prada, a reclamar mayor presencia policial en las calles y reiterar su demanda al Ejecutivo central de 3.000 agentes más de Policía y Guardia Civil para la región. El defensor del menor, por su parte, pidió 'no buscar culpables, sino soluciones' consensuadas y sugirió la constitución de una mesa institucional que examine 'qué está pasando con los chicos', qué es lo que encuentran en las bandas 'que no hallan en la sociedad'.
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