Arrecian las multas a los aparcacoches aunque la mayoría se declara insolvente y no las paga
Los relojes marcan las dos de la tarde. Ya es la hora. La zona de la ORA deja de funcionar y las zonas de estacionamiento se llenan de gorrillas -que no han dado señales de vida en toda la mañana- dispuestos muy amablemente a ayudar a los conductores a buscar aparcamiento. Eso sí, con una compensación económica a cambio.
Pero el Ayuntamiento no se mantiene al margen y, aunque los gorrillas aparecen y desaparecen según los días y las horas, hay algún agente que siempre da con ellos. La Policía Local ha impuesto en los seis primeros meses de este año un total de 106 sanciones a los aparcacoches, cuando en todo 2004 se llegó a 127 denuncias.
En estas cifras sólo se han contabilizado a los que 'transitan de un lugar a otro rápidamente y haciendo señales inequívocas con los brazos para conseguir que los conductores de vehículos estacionen en determinados espacios libres a cambio de una cantidad de dinero entregada libremente'. Así, quedan fuera todos los que han amenazado, coaccionado o insultado a otro para conseguir dicha compensación económica.
La instrucción de la Concejalía de Seguridad a los agentes es que pongan una multa a cualquier persona que ejerza de gorrilla en la vía pública por 'transitar por la calzada existiendo zona peatonal', según dicta el artículo 49.1 de la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.
Cada aparcacoches multado debe pagar una sanción que asciende a los 36,06 euros aunque 'la mayoría se declaran insolventes', explica Nuria Fuentes, concejal de Seguridad. Además, se les levanta un acta en la que se ordena que depongan su actitud y circule por las aceras, informándole que si continúa infringiendo la normativa incurre en una falta penal de desobediencia.
Una patrulla de Policía Local se dedica exclusivamente a cazar a gorrillas durante tres días laborables a la semana y en turnos de mañana y tarde.
Una vez que localizan a alguien ejerciendo de aparcacoches les piden, antes que nada, su identificación. 'La gran mayoría resultan ser extranjeros por lo que son trasladados para este trámite a las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía. Algunas de ellas, en torno al 8 por ciento, resultan finalmente detenidas por presunta infracción a la Ley de Extranjería', explican fuentes de la Policía Local.
Los agentes ya saben las zonas habituales por donde se mueven los gorrillas. Uno de los puntos más céntricos y más visitados por los aparcacoches, y, por tanto, de la Policía Local, son las inmediaciones del jardín de San Esteban y El Corte Inglés: calle Burruezo, Comuneros y adyacentes. También se pasean por la zona del Malecón, bajo la autovía, frente al hotel Silken 7 Coronas y por los alrededores de la Jefatura Provincial de Tráfico.