La clínica de la Inmaculada no se cierra al hacerse cargo de ella dos de los cuatro dueños
Ni se cierra ni se vende. Dos de los cuatro propietarios de la clínica de la Inmaculada, conocida en toda la provincia como la clínica de Fermín Palma, han adquirido la parte de los otros dos dueños, por lo que la misma, situada en la plaza del Deán Mazas, continuará su funcionamiento con normalidad, para tranquilidad de los residentes y empleados que en junio una carta para su desalojo.
Los dos propietarios que continuarán con la clínica son los hermanos Antonio y Carmen Palma Rodríguez. El cambio de propiedad ya se ha escriturado, aunque aún quedan trámites por hacer, según informó Antonio Palma. 'Se ha evitado la subasta y que salga de aquí la gente y vamos a ver si podemos levantar esto, que no es fácil. No se pueden tirar ochenta años por la borda y el fundador (su padre) se merece otra cosa', explicó. Palma Rodríguez subrayó que la clínica es la institución sanitaria más antigua de Jaén y recordó que lleva dedicados a la misma nada menos que 43 años. 'Todo va a seguir igual y no se moverán nada por ahora. No se va a despedir a nadie ni habrá venta ni tendrán que irse los residentes', declaró por la tarde en Onda Jaén.
Por tanto, se despejan las dudas al menos de momento sobre el futuro de la clínica de la Inmaculada, cinco meses después de que los residentes recibieran la carta que les daba un plazo de 60 días para abandonarla, puesto que estaba en liquidación judicial de la sociedad. Sus propietarios explicaron en la carta que se veían 'obligados a proceder al cierre, una vez agotadas las posibilidades de continuidad de la actividad sanitaria de la clínica'.
En la misma carta, la clínica se ponía a disposición de las personas afectadas por el cierre para realojarles en otro centro sanitario y a efectuar 'cuantas acciones estén' en su mano, ya que la mayoría de los residentes son personas de avanzada edad.