Un plan reducirá los siniestros en Sierra Nevada, con veinte muertos en cinco años
Sierra Nevada cuenta con una desagradable trayectoria de accidentes mortales. En los últimos cinco años, veinte personas han perdido la vida en el macizo. El caso más llamativo fue el de tres turistas, de nacionalidad holandesa, que murieron después de verse atrapados en unas condiciones meteorológicas infernales, cuando sólo pensaban dar un paseo en sandalias. Ellos padecieron los dos rostros de esta montaña peculiar: por un lado, una cara amable, accesible y agradable de visitar; y por otro, la faz trágica de una sierra que se transforma en temible cuando el hielo, la nieve, el frío y la noche hacen acto de presencia. El paso de un extremo al otro se produce en ocasiones en cuestión de minutos, con lo cual la peligrosidad del macizo se dispara.
Así lo expresó ayer el delegado de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Granada, Gerardo Sánchez, quien hizo un llamamiento para extremar los cuidados, sobre todo en la zona de cumbres. Al igual que el algodón, los números no engañan: casi 200 intervenciones de los servicios de rescate de la Guardia Civil en estos cinco años -más de treinta de ellas, en 2005- dan fe de la peligrosidad de la zona.
Domingueros y montañeros experimentados se reparten más o menos por igual los accidentes. Lo que ocurre es que cada grupo los sufre en lugares distintos: los primeros, en zonas próximas a la carretera, donde han podido dejar el coche; los segundos, en áreas recónditas o laderas escarpadas. En ambos casos, el cambio repentino de condiciones meteorológicas es uno de los principales causantes de los siniestros.
La Consejería de Medio Ambiente celebró ayer una jornada sobre seguridad en montaña, aplicada específicamente a Sierra Nevada. Montañeros, miembros de las fuerzas de seguridad y de emergencias y empresas de turismo activo llenaron a rebosar la sala de actos de La Normal, sede de la Delegación del Gobierno andaluz en Granada.
La jornada de ayer tenía como uno de sus principales objetivos la puesta en marcha de un plan de seguridad para reducir el número de accidentes. Según explicó Javier Sánchez, director del Parque Nacional de Sierra Nevada, tal programa establecerá los lugares y las actitudes que pueden generar más siniestros.
Alrededor de 600.000 personas visitan cada año la zona de cumbres de Sierra Nevada, excluida la estación de esquí. Dada su gran heterogeneidad, la intención de este programa es la de establecer consejos, pautas de comportamiento y elementos de prevención para hacer de esta zona un lugar más seguro.
Para elaborar este plan, se han identificado las cinco principales vías de acceso a la zona más montañera del macizo. A lo largo de los fines de semana, puentes y festivos, se colocarán en estos puntos de entrada personas de la Consejería de Medio Ambiente y del Parque Nacional de Sierra Nevada para orientar a los visitantes sobre las normas básicas de comportamiento que deben mantener. También darán información sobre los lugares por los que es más arriesgado transitar.