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Los niños suelen vivir con la abuela en el país de origen y muchos no saben exactamente dónde esta España. 'Sólo saben que es el lugar donde viven sus madres y desde donde les envían la plata', afirma el estudio. Cuando llegan a Barcelona 'la primera impresión es el contraste entre las expectativas y la realidad: los padres no viven tan bien como esperaban, la vida no será tan fácil como pensaban, el paraíso imaginario se convierte por momentos en un pequeño infierno'. En este sentido, el informe agrega que 'pasan de una casa amplia rodeada de naturaleza o espacios semiurbanizados a un piso de apartamentos en un medio urbanizado'. Viven en pisos compartidos, deben acostumbrarse a nuevas normas de convivencia, se encuentran en un barrio anónimo y 'algunos vecinos les empiezan a mirar con malos ojos'. En los casos en los que encuentran el 'apoyo' de compañeros y profesores, 'el 'impasse' puede superarse', pero 'si se topan con reacciones racistas, reales o percibidas, se empieza a alimentar un cierto resentimiento'. Es entonces cuando empiezan a tener 'la conciencia de ser latino' y encuentran elementos comunes, como 'el lenguaje verbal y no verbal', la estética (gorras, peinados) o la música (reaggeton). Según los mismos datos, 'en la escuela, coinciden con algún joven latino como ellos que les habla de las bandas' y al salir de clase 'encuentran a grupos de jóvenes latinos que se reúnen en grupo para jugar a básquet, fútbol, escuchar música o simplemente hablar'. El informe destaca que 'la mayor parte de estos grupos no son bandas', pero 'los vecinos y jóvenes españoles tienden a sospechar que lo son'. Los nombres más conocidos son los Latin King o los Ñetas, dos bandas rivales. También hay 'grupos más pequeños' como Vatos Locos, Panteras Neras, Punto 40, New People o Latin People. Para Christian, un joven de Ecuador de 16 años, 'la gente ahora piensa que todos los latinoamericanos somos de una banda'. 'Te pasan mirando con miedo'. A la pregunta de '¿Cómo crees que la sociedad catalana acoge y trata a los latinoamericanos?', Brenic (Ecuador, 16 años) contestó que 'si los chicos latinoamericanos se visten bien ya no tienen ningún problema'. No obstante, cree que 'te miran mal y piensan en las bandas y creen que eres una mala influencia. Claro, hay muchas cosas que no son bandas sino chicos que se reúnen para hacer sus cosas, para hablar, para escuchar música', añade. Nacen 'para defenderse' En cuanto a los alumnos de la escuela que conviven con jóvenes latinos, el informe señala que algunos creen que 'no son tan malos como los pintan'. A la pregunta de '¿Qué pensáis de las bandas?', David remarcó que 'a mi me da igual mientras no se metan conmigo', mientras que Efra señaló que 'que se maten entre ellos si quieren'. Según Christian, estos grupos nacen 'para defenderse, porque les gusta, les gusta andar más entre más amigos, conocer mucha gente, porque las bandas son eso, conocer mucha gente'.
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