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En ese contexto de 'inestabilidad', Zapatero alertó del riesgo de que proliferen los tópicos y estereotipos que generen 'respuestas patológicas' a los problemas reales, e instó a luchar con determinación contra ello. Y la Alianza de Civilizaciones, a su juicio, puede contribuir a esa lucha fomentando el conocimiento y respeto mutuo, la moderación y el aprecio de la diversidad, y puede provocar una 'movilización para alzarse contra quienes, en cualquier parte y utilizando todo tipo de argumentos deformados, argucias y pretextos, fomentan el odio y la intolerancia'. 'Debemos cegar las fuentes del extremismo, ganar la batalla de las ideas y los principios, alimentar las mentes de voluntad de paz, fortalecer en nuestros corazones el instinto de cooperación', añadió. El ejemplo de Gandhi Zapatero subrayó que ninguna cultura o religión permite la matanza de inocentes, la violencia o el terror, y citó a Mahatma Gandhi para subrayar que 'la paz no es un estado natural del hombre'. 'Pero los hombres -precisó Zapatero- podemos construirla, y si hemos derribado muros que parecían insalvables, no consentiremos pasivamente que fosos aún más profundos ocupen ahora su lugar'. Movilizar la conciencia mundial El jefe del Gobierno recordó el camino recorrido por su propuesta de Alianza de Civilizaciones desde que la planteó en septiembre del año pasado ante la Asamblea General de Naciones Unidas, y dijo que su objetivo era 'avivar y movilizar la conciencia mundial ante los riesgos ciertos de que se erija y consolide un muro de incomprensión entre Occidente y el mundo árabe e islámico'. 'Ante quienes profetizan como un ineludible dato de la realidad el choque y enfrentamiento de las civilizaciones, expresamos nuestra convicción de que nada es inevitable si somos capaces de afrontar y eliminar las causas que pueden alimentarlo', añadió. Para Zapatero, que España y Turquía hayan sido los promotores de la Alianza tiene un singular valor simbólico. 'La rivalidad del pasado se ha transformado ahora en una asociación positiva', aseguró el jefe del Gobierno, quien destacó la coincidencia del inicio de los trabajos del Grupo de Alto Nivel (GAN) con la celebración de la Conferencia Euromediterránea de Barcelona. El trabajo del GAN El presidente del Gobierno defendió que el trabajo del GAN sea tenido en cuenta por los Gobiernos y también por las sociedades civiles, e hizo especial hincapié en dar una atención prioritaria a la juventud, la educación y los medios de comunicación, de quienes dijon que deben ser aliados de la Alianza. Además, pidió que el GAN involucre en sus trabajos 'a líderes de opinión, a quienes en el mundo son capaces de movilizar a los ciudadanos en pro de las mejores causas, a los artistas y creadores, a los deportistas, a los representantes de la cultura, de la ciencia y de la innovación'. Programa de acción De esta forma cree que será posible redactar un informe completo que proponga un programa de acción para los Estados, las organizaciones internacionales y la sociedad civil' y medidas prácticas que avancen en los propósitos de la Alianza. Zapatero recordó los apoyos internacionales concitados por su propuesta, elogió la 'capacidad y experiencia' que atesoran los integrantes del GAN y, por ello, pese a las dificultades que reconoció que tendrá su trabajo, dijo tener plena confianza en la tarea que ha de culminar en la segunda mitad de 2006. El presidente del Gobierno destacó que el GAN inicie sus trabajos en las islas Baleares, 'encrucijada de trayectos y de historia' en el Mediterráneo, y sugirió a sus integrantes que paseen por el casco histórico de Palma para que comprueben la valiosa aportación de las culturas cristiana, árabe y judía.
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