Tomás Hirsch, candidato a la presidencia de Chile por el pacto de izquierda Juntos Podemos, es el estoico abanderado de los chilenos a los que el sistema binominal permite participar en la democracia pero les excluye del Parlamento.
El sistema binominal chileno hace que todos los votos de cada circunscripción se repartan entre el primer y el segundo más votado, con lo que sólo dos listas acceden al Parlamento casi en igualdad.
Tomás Hirsch, de la izquierda dura chilena agrupada en el pacto 'Juntos Podemos Más', uno de los cuatro candidatos que va tras el sillón presidencial que dejará Ricardo Lagos en marzo próximo, fue un activo luchador por la democracia y uno de los fundadores de la Concertación, la coalición que gobierna Chile.
El candidato del pacto que aglutina al Partido Comunista, Partido Humanista, la Izquierda Cristiana y otras agrupaciones de corte ecologista, indigenista o sindicalista, ha consagrado su vida a la difusión, organización y estudio del Humanismo Universalista.
Biografía
Hijo de inmigrantes judíos alemanes que escaparon del régimen nazi, estudió Ingeniería Civil en la Universidad de Chile, aunque finalmente no terminó su carrera y sus inicios en el campo laboral fueron como empresario fotográfico, mientras en los tiempos libres se dedicaba a difundir las ideologías del Movimiento Humanista Internacional.
Detractor acérrimo del régimen militar, en 1984 fue uno de los fundadores del Partido Humanista en Chile, que se legalizó en 1988 como instrumento de lucha no-violenta contra la dictadura de Augusto Pinochet.
Ese mismo año en que participó en la fundación de la Concertación de Partidos por el NO a la continuidad del pinochetismo, el 7 de febrero.
Casado, con dos hijos, Hirsch representa en la actualidad el ideal de muchos chilenos que no han encontrado respuesta a muchas de sus peticiones en estos quince años de democracia.
Como indica su programa, asegura que el gobierno del fallecido presidente Salvador Allende (1970-73) fue uno de los pocos que distribuyeron de manera sustantiva los ingresos y se preocuparon del bienestar de la nación.
Hirsch, que es un ávido lector de historia, también toca flauta y piano, se dedica a la artesanía y no fuma ni bebe alcohol.
Carrera política
El político, que fue co-fundador de la Concertación oficialista, se retiró de esta coalición en enero de 1993 porque, a su juicio, abandonó el proyecto de igualdad y justicia social que asumió en su campaña.
Tomás Hirsch fue embajador de Chile en Nueva Zelanda entre 1990 y 1992, representando al primer gobierno posterior a la dictadura o de transición, a cargo del democristiano Patricio Aylwin (1990-1994).
De regreso en Chile, diferencias ideológicas con los principales líderes de la Concertación desembocaron en la salida del Partido Humanista de la coalición de gobierno.
Hirsch ha dicho que el modelo económico que hay en Chile 'ha sido fantástico para el cinco por ciento de la población', pero que el resto de los chilenos 'ha visto postergadas sus demandas sociales, de salud, de educación y de un trabajo digno'.
En 1994 asumió como Presidente del Partido Humanista, que reclama la urgente tramitación de reformas institucionales, económicas y sociales.
En 1997, el Partido Humanista lo postuló como candidato a diputado, pero no resultó electo a causa del sistema binominal.
En enero de 1999, organizó la reunión de la Internacional Humanista en Chile y, en ese mismo año, se presentó a candidato a Presidente, elecciones en las que sólo obtuvo 36.235 votos equivalentes al 0,51 por ciento de los sufragios.
En 2003 volvió a la política cuando su partido decide integrarse a la alianza 'Podemos' a la que se afiliaron diversos partidos de la izquierda extraparlamentaria, entre ellos el Partido Comunista de Chile.
Pacto 'Juntos Podemos'
Dicho movimiento, convertido en el pacto 'Juntos Podemos', participó en las elecciones municipales en 2004, comicios en los que sorprendió al obtener un resultado de 5,89 por ciento en la elección de alcaldes y de un 9,17 por ciento en la de concejales, obteniendo 4 alcaldías y más de 90 concejales.
Tras el éxito de esta elección, el pacto Juntos Podemos decidió continuar con miras a las elecciones presidenciales del año siguiente.
El Partido Humanista lo proclamó como su abanderado y, tras la renuncia de los postulantes de los restantes partidos de la alianza izquierdista, fue elegido oficialmente por el bloque como su candidato a la presidencia para los comicios del 11 de diciembre próximo.
Su candidatura, que va en ascenso, oscila en las diferentes encuestas entre el 3 y el 7 por ciento, producto de su buen desempeño en los debates televisivos con los otros candidatos, en los que se mostró sólido, audaz, carismático y sin ceder un milímetro ante los grupos de poder.
Según Hirsch, que no acepta que su candidatura sea tildada de testimonial, al final de la campaña el ahora llamado 'Juntos Podemos Más' podría alcanzar hasta el 10 por ciento de las preferencias del electorado.
Para algunos analistas, el alza de la votación del candidato humanista incidirá en la realización de una casi segura segunda vuelta, en la que la oficialista Michelle Bachelet se enfrentaría con Sebastián Piñera, del derechista Partido de Renovación Nacional.